Secondary cratering on Earth: The Wyoming impact crater field. – A fiction

Craterización secundaria en la Tierra: El campo de cráteres de impacto de Wyoming. – Una ficción

Comentario sobre el artículo de Kenkmann et al. (GSA Bulletin, 2022). Resumen y discusión de la gigantesca craterización secundaria de las Bahías de Carolina (Carolina Bays)

por Ferran M. Claudin y K. Ernstson

Abril 2022

Kenkmann et al. (2022) proponen, en un artículo publicado en el GSA Bulletin, la génesis por craterización secundaria (esto es, ligado a la caída de proyectiles eyectados a partir de un cráter primario) para un conjunto de 31 cráteres confirmados y 60 posibles hallados en el estado de Wyoming (USA).

Como pruebas aportadas por los autores del referido artículo se pueden citar:

a. Las direcciones axiales de los cráteres elongados a lo largo de 3 corredores en los que se presentan las agrupaciones de cráteres. La morfología elongada-ovoide de los cráteres sería debida a la caída (e impacto oblicuo) de los proyectiles expelidos después de una trayectoria balística (aunque cabe incidir en que más de la mitad de los cráteres medidos tienen o poseen una estructura circular)

b. La existencia de una anomalía negativa (anomalía de aire libre) que estaría ubicada en la región o zona en la que se intersectan los 3 corredores, es decir en la zona del impacto primario a partir del cual se expanderían los cuerpos eyectados responsables de los cráteres secundarios. Esta anomalía, según los autores, sería compatible con una estructura de unos 50 Km.

c. La presencia en los materiales de los cráteres de rasgos de metamorfismo de choque (PDF’s, PF’s), de brechas de impacto y de lapilli acrecional.

Según Kenkmann et al. (2022) dicho campo de cráteres no puede ser atribuido al impacto primário de fragmentos procedentes de la disrupción de un cuerpo planetario a lo largo de su trayecto por la atmosfera terrestre debido a las consideraciones teóricas y de modelización de Artemieva y Shuvalov (2001). Estos dos últimos  investigadores en su artículo concluyen que la rotura en fragmentos de un cuerpo planetario a lo largo de su trayecto por la atmosfera terrestre no puede ser mayor de un espaciado superior a  1 Km (en sentido perpendicular a la trayectoria).

En su artículo de réplica, Ernstson et al. (2022), argumentan las similitudes morfológicas de los cráteres observados en Wyoming al compararlos con los hallados en el campo de cráteres de de Chiemgau (en Alemania; Campo de cráteres no citado, por cierto, por Kenkmann et al. (2022)). También citan la similitud en cuanto al tamaño y la forma de ambos campos de cráteres, las estructuras halladas en los cráteres de ambos campos (más documentadas y abundantes en el campo de Chiemgau), la relación entre la profundidad (d) y el diámetro (D) de los cráteres hallados en ambos campos, así como las estructuras de metamorfismo de impacto (PDF’s, PF’s…) y de espalación presentes en los materiales de los depósitos asociados a los cráteres.

Curiosamente al relatar la morfología de los cráteres no se adjunta por parte de Kenkmann et al. (2022) ningún estudio basado en DTM (Digital Terrain Model), que permitiría una mejor visualización de la misma.

Respecto a la alegada anomalía negativa que serviría para localizar el punto del cráter primario, Ernstson et al. (2022) señalan en primer lugar el error que supone utilizar la anomalía de aire libre para ello y en segundo lugar aportan pruebas (que podrían haber conseguido también Kenkmann et al (2022) si se hubieran tomado la molestia de consultar el mapa de anomalías de Bouguer de Nebraska) de su no existencia. Al menos no como anomalía asociada a la intersección de los corredores propuestos por Kenkmann et al, originados por la expulsión de proyectiles a partir de ese punto. Así, la irregularidad de la anomalía de Bouguer observada en la zona (no ilustrada por Kenkmann et al, (2022), que tampoco ilustra nada referente a la anomalía de aire libre), no permite localizar una estructura de 50 Km en la zona alegada ver Figuras 1 y 2)

Figura 1. Mapa de anomalías de Bouguer para la zona de Nebraska y estados adyacentes. Las cruces de color blanco de la parte superior izquierda sirven para localizar las anomalías de aire libre del supuesto cráter primario (imagen obtenida y modificada de https://pubs.usgs.gov/ds/2005/138/nko_boug.html

Figura 2. Detalle del mapa de anomalías de Bouguer de la Figura 1. Las cruces blancas marcan la anomalía de aire libre que supuestamente indican el lugar del cráter primario.

Sobre la direccionalidad de los conjuntos de cráteres, un análisis pormenorizado de la misma usando los datos suplementarios del artículo de Kenkmann et al. (2022) pone de relieve la inviabilidad de la propuesta. Los supuestos corredores de morfología cónica no coinciden en una hipotética y determinada zona de impacto primario. De hecho, parece más corresponder al firme deseo de los autores de que sea así más que a lo que en realidad se observa (ver Figura 3).

Figura 3. Esquema realizado a partir de la figura 1 del artículo de Kenkmann et al. (2022), usando sus datos suplementarios. En ella pueden apreciarse las trayectorias de los 4 corredores (que se intrsectan entre si en la parte SE del esquema), y que han sido reconstruidos a partir de los ejes de los cráteres elongados. La intersección de dichos corredores entre si y con la anomalia de aire libre debería definir la localizació del cráter primario (origen de los proyectiles que dieron lugar a los cráteres secundarios que quedaron alineados a lo largo de los 4 corredores). Desde el punto de vista estadístico esta construcción no tiene ningún valor para el propósito buscado, es decir que  no sirve para demostrar la localización del cráter primario.

Enlazando con este deseo, otro punto interesante es el rechazo por parte de Kenkmann et al (2022) de la posibilidad que el campo de cráteres de Wyoming sea en realidad un campo primario (producido por el impacto de los fragmentos producidos por la disgregación de un cuerpo planetario al atravesar la atmosfera terrestre). Este rechazo, como ya hemos mencionado, se basa en las conclusiones del artículo de Artemieva y Shuvalov (2001). Conclusiones basadas en modelización por ordenador y que nos dicen que el campo producido por dichos fragmentos no puede ser superior a un kilómetro de extensión. Como el campo observado en Wyoming es de aproximadamente 90 Km de extensión, atendiendo al mencionado artículo, su origen no puede ser primario. Por lo tanto los autores asumen que debe ser producido por craterización secundaria sin más. Para reforzar aún más esta asunción lo comparan con otros campos de cráteres (de alta densidad de cráteres) como los de Morasko, Odessa, Wabar, Hendbury, Sikhote Alin, Kaalijärv y Macha, para indicar que la extensión del campo de Wyoming no puede ser de origen primario (aunque Kenkmann en el año 2018 así lo había propuesto). Curiosamente Kenkmann et al (2022) no utilizan otros campos de cráteres primarios, como el de Chiemgau (Alemania), el de Campo Cielo (Argentina) o el de la Bajada del Diablo (Argentina), para la comparación. En este caso, las extensiones observadas en estos tres campos si parecen validar un origen primario para el campo de Wyoming.

Respecto a las imposibilidades teóricas que los modelos muchas veces sugieren, cabe recordar aquí la aparente imposibilidad del cráter de Carancas, de 13 m de diámetro y producido por el impacto de un cuerpo planetario de naturaleza rocosa de un diámetro comprendido entre 0,5 y 1 m. Según la teoría y la modelización no debería haberse producido y existir. Pero lo cierto es que está ahí. La realidad siempre es tozuda. Este cráter sirve para ilustrar, una vez más, que los modelos – necesarios para poder visualizar y comprender procesos – no dejan de ser una simplificación de la realidad. NO SON LA REALIDAD. Ver los modelos como la verdad absoluta, como algo inamovible, lleva a coartar y dirigir las observaciones y por tanto a afectar los resultados. Los modelos sirven para lo que sirven y no hay que tomarlos como dogma de fe.

Llegado a este punto, y fuera ya del comentario sobre la réplica de Ernstson et al. (2022) al artículo de Kenkmann et al. (2022), me gustaría señalar la no citación por parte de Kenkmann et al. (2022) de las bahías de Carolina que pueden servir como marco comparativo sobre campos de cráteres secundarios.

Las bahías de Carolina son un conjunto de estructuras, básicamente de morfología elíptica, originadas por el impacto de fragmentos de hielo procedentes de un casquete glaciar (la capa de hielo Laurentino) que cubría la zona de los grandes lagos (USA-Canadá). Los fragmentos de hielo se originaron al impactar un cuerpo planetario en la zona de los grandes lagos, concretamente en los alrededores de Saginaw bay. La hipótesis de su origen por impacto secundario se debe a los trabajos de Firestone et al. (2007) y sobretodo a Zamora, A. (2015, 2017).

En el caso de las bahías de Carolina, a diferencia de lo descrito por Kenkmann et al. (2022), la morfología dominante (en más de un 90%) es elíptica debido al impacto de fragmentos de hielo sobre materiales no consolidados. Su forma final se debe al fenómeno de relajación viscosa.

Matemáticamente, Zamora (2017) demuestra que la forma predominante es una elipse (no un óvalo o un círculo, como en el caso de cráteres de Wyoming) cuyo eje mayor muestra una orientación hacia la zona de los grandes lagos (ver figuras 4 y 5). Orientación que demás varia con la latitud, factor esperable cuando un manto de eyecta sale despedido a gran distancia desde una determinada zona y se extiende a partir de ella (ver figura 6)

Figura 4. Morfología predominante en las Carolina Bays (extraída de https://malagabay.wordpress.com/2017/10/13/the-atomic-comet-the-carolina-bays/carolina-bays-lidar/

Figura 5. Esquema del punto inferido a partir de la extensión de los ejes mayores de las estructuras de Carolina bays (a la derecha de la imagen) y de las Nebrasca Rainwatyer basins (equivalentes a las Carolina Bays en las zonas de Nebraska). El punto coincide con Saginaw bay. Es evidente que encontrar un cráter en este punto, teniendo en cuenta que el cuerpo planetario que lo produjo impactó sobre un manto de hielo de más de 1Km de grosor (entre 1 y 2 Km de grosor) es muy difícil. Primero porque el manto atenuó el impacto y segundo porque la fusión del hielo dio lugar a una serie de flujos que arrastraron los materiales generados y obliteraron el cráter. Imagen extraída de http://cintos.org/SaginawManifold/Distal_Ejecta/Nebraska_bays/index.html

Figura 6. Imagen de la superficie de Marte en la que pueden verse los rayos (sistema de marcas radiales) producidos por los eyecta expulsados por el cráter ubicado en la zona de interrogación. No vemos el cráter, pero se puede deducir su posición. Esto mismo es exactamente lo que se hace en la figura 3, donde los rayos serían las trayectorias que nos marcarían las líneas que unen los ejes mayores de las Carolina Bays y de las Nebraska rainwater basins hasta su intersección en Saginaw Bay (zona de los Grandes Lagos). Imagen extraída y modificada de https://es.wikipedia.org/wiki/Sistema_de_marcas_radiales

Un resumen extenso sobre la hipótesis de Zamora puede leerse en http://estructuras-de-impacto.impact-structures.com/?p=2928#more-2928 .

Como último comentario destacar la perplejidad que produce el ver las dificultades para aceptar el campo de cráteres primarios de Chiemgau como  estructuras demostradas, con todas las pruebas y observaciones aportadas, y como se aceptan campos de cráteres (caso del de Wyoming) con menos pruebas y con aportaciones más que dudosas. Una posible explicación quizá haya que buscarla en el capítulo dedicado al porqué las estructuras de las bahías de Carolina han sido olvidadas ( ver http://estructuras-de-impacto.impact-structures.com/?p=2928#more-2928 )::

“La primera idea a tener en mente es que la ciencia, independientemente de su definición (a día de hoy aún no existe un consenso generalizado sobre su definición) es una actividad social que busca el desarrollo de una clase especial de conocimiento (Campanario, 2004). Por tanto el trabajo científico, es por lo general, un trabajo colectivo que en principio debería estar abierto al escrutinio por otros miembros de la comunidad investigadora (Campanario, 1999). Para que este escrutinio – esa observación crítica de las ideas expuestas en un trabajo científico – se pueda realizar, es importante que se publiquen. Mediante la publicación en revistas especializadas[FMCB6] , los investigadores exponen sus trabajos y conclusiones al resto de la comunidad científica para que ésta los valore. Por lo general, la primera comunidad encargada de valorar este trabajo es la propia de científicos que trabajan en el mismo tema (lo que Crane (1972) denominó el “colegio invisible”). Como es obvio, dentro de la comunidad (ya que no acostumbra a ser muy grande), la mayoría de miembros se conocen aunque no sea de manera presencial. En ocasiones, como en congresos y conferencias, los vínculos entre los miembros se estrechan más. Así, es normal que aparte de los miembros de su propio grupo de trabajo, la gente se relacione con los miembros de otros grupos de trabajo. De esta manera, aparecen redes sociales entre los individuos. En estas redes, como en las de cualquier ámbito de actuación humana (me atrevería a decir que de cualquier grupo de primates y animales) hay nodos (individuos o conjuntos de individuos) que destacan más que otros. Diríamos que son las estrellas que brillan en la oscuridad; aquellos que tienen más influencia y respeto.

En ciencia ya hemos comentado que es muy importante la publicación. Y lo es porque no tan sólo se aspira al reconocimiento del ego personal, sino que la carrera de un científico depende de la calidad de las revistas donde publique y de las citas y referencias que consiga de otros. Dentro del término carrera hablamos del status dentro de un grupo, de subvenciones económicas para seguir investigando, de la posibilidad de asesoramiento externo a otros grupos, de convertirse en revisor en el juicio sobre el trabajo de otros miembros…etc.

Este último aspecto, el de revisor en el juicio y escrutinio de artículos de otros miembros tiene su importancia. Algunos investigadores y las personas en general, tienden a pensar que las teorías científicas “correctas” acaban por imponerse a las “incorrectas” por sus propios méritos. Es decir, que cuando una teoría satisface mejor las explicaciones sobre un determinado fenómeno que otra, ésta acabe imponiéndose. En un mundo justo y neutral debería ser así. Pero el mundo de la ciencia no es ni justo ni neutral (aunque aparente serlo). Recordemos que es la comunidad la que decide qué trabajos son aceptados o no para su publicación. Este proceso “social”, donde se analiza y valida el trabajo de los científicos, se conoce como “peer review” (revisión por expertos) y desempeña un papel fundamental en la vida científica (Campanario, 2004). Este sistema consiste en que los equipos editoriales y los revisores (referees) de las revistas científicas evalúan los artículos que les envían para su posterior publicación o no.

Y es aquí donde empieza el drama (o no). Es preciso convencer a los revisores en primer lugar para que se pueda publicar y a la comunidad científica en segundo lugar una vez que ésta haya leído el artículo. Pero para publicar hay que pasar el escrutinio de los revisores que acostumbran a ser científicos con experiencia y reputación en el tema del que trata el artículo en cuestión (o debieran serlo, porque hay casos en que esto no se cumple). Los revisores, recordemos, pertenecen al colegio invisible donde existen toda una serie de relaciones entre los miembros. A su vez, también tienen sus intereses ya que trabajan en determinados ámbitos junto con los miembros de sus grupos. Necesitan también publicar para mantener su prestigio y reputación con los que seguir obteniendo méritos (financiación, respeto, ascensos dentro de sus centros…) para poder seguir con sus carreras. Esto hace que en ocasiones, bien por ideas preconcebidas (la mayoría de las veces) bien por mantener sus ideas (y su poder…), no vean con muy buenos ojos aquellas publicaciones que exponen ideas contrarias al “mainstream” (a la corriente dominante). Y esto sucede aun cuando el autor/autores de la publicación sometida a escrutinio tenga una gran reputación. En estos casos el artículo se somete a un escrutinio más fuerte que en los casos de artículos continuistas con las ideas favorables al mainstream. Ello puede derivar en la no publicación del artículo o artículos y por tanto ir en detrimento del autor o autores que propugnaban la idea diferente a la convencional. Estos autores se convierten así en disidentes y sus ideas provocan una controversia.

Las controversias pueden acabar derivando en una lucha de reputaciones (Campanario, 2004), en la que no nos engañemos – y como cualquier investigador sabe- la opinión de algunos miembros vale más (o es más respetada) que la de otros.

Durante el transcurso de las controversias, llega un momento en que la mayoría de los científicos (generalmente los del bando mainstream) “pasa” de los trabajos que provienen del otro bando. Una vez que la mayor parte de la comunidad académica considera un asunto sentenciado, no se suele prestar mucha atención a las nuevas pruebas y argumentaciones que se presenten. Seguir insistiendo en el tema sólo puede conducir a una mayor pérdida de prestigio para los que se resisten a aceptar el veredicto condenatorio de sus colegas (Campanario, 2004).

En este caso, ¿Qué pueden hacer los disidentes?. Básicamente 3 cosas (Campanario & Martin, 2004): a. Obtener fondos para proseguir sus investigaciones de otras fuentes (privados, haciendo presión política, de agencias a las que no les preocupen los aspectos innovativos, de donaciones) ; b. Publicar (enviando sus artículos a diversas revistas, a las conferencias, hacer sus propias impresiones, publicar libros, buscar la cobertura de los mass media) ; Sobrevivir al ataque (continuar sin distraerse ni perder el coraje, buscar la ayuda de otros que hayan sufrido ataques, explicitar el ataque sobretodo remarcando los aspectos no científicos[FMCB7] , exponer los intereses no científicos de los atacantes, contraatacar utilizando métodos parecidos, emprender acciones legales) “

Bibliografía citada:

  • Artemieva, N.A., and Shuvalov, V.V. (2001):  Motion of a
    fragmented meteoroid through planetary atmosphere:
    Journal of Geophysical Research: Planets, v. 106,
    p. 3297–3309, https://doi.org/10.1029/2000JE001264.
  • Firestone, R.B. et al. (2007): Evidence for an extraterrestrial impact 12,900 years ago that contributed to the megafaunal extinctions and the Younger Dryas cooling. Proceedings of the National Academy of Sciences, 104, 16016-16021.
  • Ernstson, K., Matheisl, H.P., Poßekel, J. and M.A. Rappenglück (2022) : Secondary cratering on Earth: The Wyoming impact crater field: More than three question marks. – Comment on the Kenkmann et al. article (GSA Bulletin). http://www.impact-structures.com/wp-content/uploads/2022/04/Wyming-article-text.pdf
  • Kenkmann, T., Müller, L., Fraser, A., Cook, D., Sundell, K., Rae, A.S.P. (2022): Secondary cratering on Earth: The Wyoming impact crater field. – GSA Bulletin, published online 11 February 2022.
  • Zamora, A. (2015): Solving the mistery of the Carolina Bays, Kindle eBook (ISBN: 978-0-9836523-8-0, June 12, 2015). Paperback edition (ISBN: 978-=-9836523-9-7, July 15, 2015).
  • Zamora, A. (2017): A model for the geomorphology of the Carolina Bays. Geomorphology 282: 209-216. http://dx.doi.org/10.1016/j.geomorph.2017.01.019

Discusión del artículo “Controversial epiglyptic thrust sheets: The case of the Daroca Thrust (Iberian Chain, Spain)” by Simón et al. (2021)

Discusión del artículo “Controversial epiglyptic thrust sheets: The case of the Daroca Thrust (Iberian Chain, Spain)” by Simón et al. (2021)

Ferran Claudin & Kord Ernstson (Abril 2021)

Resumen

Simón et al. (2021),  abogan por un origen ligado a un cabalgamiento bajo condiciones superficiales (epiglíptico), en el que la parte cabalgante yace sobre una base que coincide con la superficie terrestre. Descartan las hipótesis de Guimerà (1988, 2013) y de Gutierrez et al. (2020) que consideran un paleodeslizamiento (con diferencias entre ambas hipótesis) para explicar el segmento frontal del alegado cabalgamiento de Daroca. Se basan para ello en la existencia de pliegues recumbentes en las dolomías cámbricas competentes, en la existencia de una zona de daño con rocas de falla foliadas, la continuidad física entre la pared frontal y la rampa de cabalgamiento principal y en las direcciones de transporte hacia el NNE y el E. Para Claudin & Ernstson (2012, 2020 y 2021), el alegado cabalgamiento de Daroca no es tal y corresponde en realidad, junto con los localizados en Murero, Baguena, Burbáguena y Luco de Jiloca, a un conjunto de bloques eyectados durante el impacto que dio lugar al evento de Azuara. Para ello se basan en: la existencia de una zona de raíz (afloramientos) de dolomías cámbricas en el borde SW de la estructura de impacto de Azuara que ha sido “vaciada” por el mencionado impacto; la presencia de características de presión de confinamiento elevadas en las alegadas harinas de falla incompatibles con condiciones epiglípticas (a profundidades menores de 2 Km); el daño prácticamente insignificante en los materiales del paleoceno, incompatible con las condiciones que se supone dieron lugar a la harina de falla por un cabalgamiento epiglíptico; la presencia en prácticamente la totalidad de las dolomías ribota y rocas paleozoicas de una textura que implica la acción de una gran presión de confinamiento, otra vez incompatible con condiciones epiglípticas; la presencia de estructuras fluidales – compatibles con un transporte en masa – en la zona de contacto entre los materiales cámbricos y los del Rambliense (oligoceno superior-mioceno inferior) de Gutierrez et al. (2020)

PDF del artículo completo

Artículo: Metamorfismo de choque en la cuenca de impacto de Rubielos de la Cérida

Metamorfismo de choque en la cuenca de impacto de Rubielos de la Cérida (evento de impacto múltiple del Eoceno-Oligoceno de Azuara, España) -reevaluación y galería de imágenes fotomicrográficas

por Kord Ernstson1 y Ferran Claudin2 (Abril 2021)

Resumen. – Presentamos una nueva recopilación de los efectos de choque previamente estudiados y publicados en la pàgina de minerales y rocas del Terciario Medio de la cuenca de impacto de Rubielos de la Cérida en el noreste de España. Tipológicamente, los organizamos por: fundido de choque – lapilli de acreción – vidrio diapléctico – rasgos de deformación planar (PDF) – láminas de deformación en cuarzo – maclado isotrópico en feldespato – kink bands en la mica y el cuarzo – micromaclado en la calcita – espalación por choque.

Se incluye el impacto Jiloca-Singra recientemente asociado en el llamado graben de Jiloca y la estructura anular de Torrecilla, que linda con la cuenca de Rubielos de la Cérida al noreste. La recopilación y presentación también se opone una vez más al todavía existente rechazo fundamental de una génesis por impacto del evento de impacto de Azuara por parte de los principales investigadores de impacto de la llamada “comunidad de impacto” y por los geólogos regionales de la Universidad de Zaragoza.

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1 Universidad de Würzburg, 97074 Würzburg (Alemania); kernstson@ernstson.de; 2 Asociado del Museo Geológico de Barcelona; fclaudin@xtec.cat

1 Introducción

Rubielos de la Cérida (Fig. 1 -3) sigue siendo silenciado por la llamada comunidad de impacto por parte de unos pocos investigadores (por ejemplo, French y Koeberl 2010, Reimold et al.2014, Spray, comunicación escrita, Schmieder y Kring 2020) a pesar de la amplia documentación de todos los hallazgos y conclusiones relevantes para el impacto (una recopilación véase, por ejemplo, aquí: Ernstson y Claudin 2021). En los pasados últimos 20 años, una gran cantidad de nuevos hallazgos y conocimientos han ido acumulándose, y algunos de ellos se han perdido entre la confusión de varias publicaciones y espacios de internet. 

Como particularmente significativo para la prueba de una génesis por impacto, pueden citrse los cambios minerales y de roca por el metamorfismo de impacto, los cuales ocurren de manera profusa en el evento de impacto de Azuara y sobretodo en la cuenca de impacto de Rubielos de la Cérida.

Map of Spain Azuara Rubielos de la Cérida

Fig. 1. Mapa de localización de los impactos de Azuara y Rubielos de la Cérida.

General map Azuara Rubielos de la Cérida

Fig. 2. Mapa de orientación general en el campo de impacto múltiple de la estructura de impacto de Azuara y la cuenca de impacto de Rubielos de la Cérida. CAL. = Calamocha, CAM = Caminre-al, CAR = Cariñna, MUN = Muniesa; A-23 = Autovía Mudéjar.

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Fig. 3. Mapa digital 1 : 250.000 del evento de impacto múltiple de Azuara, que produjo una cadena de cráteres de unos 120 km de longitud.

A partir de una revisión de los hallazgos previos, algunos publicados y otros inéditos, hemos reunido aquí una galería tipológicamente organizada de efectos de choque, que tiene tres objetivos: A. Debería ser una especie de material didáctico para todos aquellos geólogos, pero también mineralogistas, que han tenido dificultades con el impacto y sus fenómenos, sobre todo teniendo en cuenta que los efectos de choque presentados son todos en rocas sedimentarias y parcialmente en formaciones muy inusuales y en gran parte desconocidas. Además, se dirigen a todos los investigadores de impacto aficionados, cuyas valiosas contribuciones a la investigación de impactos realizan una y otra vez. B. Como segunda razón intentamos que los mencionados investigadores de impactos (y aquellos que acríticamente se dejan «contagiar» por él) terminen con su absurda insistencia asesina de la ciencia sobre el silencio y el rechazo del impacto de Azuara/Rubielos de la Cérida. C. Un tercer aspecto se centra en los geólogos españoles, en particular de la universidad de Zaragoza, que ignoran por completo la génesis y los efectos del impacto en una parte importante parte del Sistema Terciario Ibérico, ocultando casi maliciosamente la extensa literatura sobre los impactos españoles de Azuara y Rubielos de la Cérida en contra de todas las reglas científicas, y siguen adhiriéndose firmemente a sus viejos modelos, largamente refutados. Sólo recientemente, como en un artículo sobre el graben del Jiloca (Ernstson y Claudin 2020), hemos demostrado de forma irrefutable que todas las ideas de los geólogos españoles que se ocupan de la región se alejan completamente de la realidad geológica. Ellos basan sus ideas y modelos en una cartografía errónea y consideran que el gran impacto es inexistente. Esto incluye el reciente trabajo de Simón et al. (2021) sobre el cabalgamiento de Daroca, que últimamente se ha convertido en un notable y recurrente foco de atención de los geólogos zaragozanos, después que nosotros aportaramos indudables evidencias del proceso de impacto de Azuara en la formación del prominente cabalgamiento de Daroca hace unos años atrás (Claudin y Ernstson 2012, 2020 a, b), relegando todas las demás explicaciones y modelos geológicos regionales de Zaragoza al ámbito de la fábula.

Rubielos de la Cérida map of shock effects

Fig. 4. Modelo digital del terreno de la cuenca de impacto de Rubielos de la Cérida y lugares donde se ha establecido el metamorfismo de choque hasta ahora.

2. La recopilación del metamorfismo de choque (Fig. 4) en la cuenca de impacto de Rubielos de la Cérida.

En la siguiente exposición de imágenes SEM y ópticas, así como en la mayoría de fotomicrofotografías, hemos seguido el criterio de organizarlas en complejos tipologicamente relacionados, cada una con una breve explicación y, donde era aplicable, enlaces para una caracterización más detallada. Aquí, no obstante, hay que puntualitzar algo en relación al complejo fundido por impacto. El fundido y el vidrio de impacto no son solo producidos por las extremas temperaturas durante la liberación de la presión de choque, sino que también pueden ser el resultado del calor por fricción durante los movimientos – en parte gigantescos – bajo extrema presión y a gran velocidad en las fases de impacto, de excavación y eyección, así como en la de modificación. Si no son detectables efectos de choque cogenéticos que acompañen, debe quedar abierta cualquier posibilidad, dado que la situación de los hallazgos geológicos no permite hablar de una o de otra. Sin lugar a dudas un efecto especial de choque en el evento de impacto de Azuara y también extendido en la cuenca de impacto de Rubielos de la Cérida es el lapilli acrecional, presente en las suevitas de la brecha basal, pero en ocasiones presente también bajo forma de lapillitas. En ausencia de vulcanismo, en el que los lapilli acrecionales son bien conocidos por los geólogos, estas formaciones típicas y especiales son también descritas en diversas estructuras de impacto, en las que se forman en la nube masiva de explosión. Una restricción, al menos teórica, se debe hacer con el efecto de choque de la mica afectada por bandas de plegamiento (kink bands). Éstas, en la mica, también pueden desarrollarse bajo extremas presiones tectónicas en el metamorfismo regional. No obstante si se observan conjuntos cruzados de bandas de doblado con extrema frecuencia de las bandas de doblado, como ocurre regularmente en el caso de los impactos españoles, se puede excluir razonablemente el estrés tectónico y diagnosticar un verdadero efecto de choque. Una forma muy especial de efecto de choque, que no ha sido reconocida como tal por los investigadores en impactos, son las abundantes fisuras abiertas de espalación presentes en granos de cuarzo, para las cuales no cabe otra explicación que la de producción por espalación por onda de choque (Ernstson, 2004).

3 Conclusión

Anticipamos aquí la conclusión antes de la extensa recopilación de prácticamente todos los efectos de choque fuertes y moderados conocidos en los impactos meteoríticos que siguen. Esta evidencia no se encuentra en unas pocas muestras de mano, sino ampliamente dispersa en una vasta área de unos 80 km x 40 km. A los encargados de la base de datos canadiense sobre impactos terrestres bajo la dirección de John Spray, para los que el evento de impacto múltiple de Azuara con la estructura de impacto de Azuara y la cuenca de impacto de Rubielos de la Cérida todavía no existen en absoluto, se les recuerda que los hallazgos de impacto publicados de geología, geofísica, petrografía, mineralogía y geoquímica en Azuara y Rubielos de la Cérida superan en riqueza, significación, y en gran facilidad de acceso, a la gran mayoría (quizás más del 90%) de todas las estructuras de impacto que figuran como establecidas en la base de datos. En su singularidad, el impacto múltiple con Azuara y la cadena de cráteres de Rubielos de la Cérida no tiene igual en la Tierra. Se trata de un absurdo científico para la investigación de impactos cuando unos pocos líderes de la «comunidad de impacto» articulan sus aversiones personales de esta manera. Que esto, evidentemente, no ha quedado sin efecto lo demuestra especialmente el comportamiento de los geólogos españoles, en particular los geólogos regionales de la Universidad de Zaragoza, que pueden referirse a esta inexistencia en la base de datos canadiense para aferrarse a sus modelos de cuencas y grabens desde hace más de 20 años hasta el presente (e.g. Simón et al., 2021). En este caso tan sólo se les puede recordar que: “cerrar los ojos no elimina el gran impacto”

Referencias

Claudin, F. and Ernstson, K. (2020a) El cabalgamiento de Daroca (Cordillera Ibérica, España) y la estructura de impacto de Azuara – la controversia continúa. URL

Claudin, F. and Ernstson, K. (2020b) Daroca thrust (Iberian Chain, Spain) and the Azuara impact structure – the controversy continues.  URL

Claudin, F and Ernstson, K. (2012) Azuara and Ries impact structures: The Daroca thrust geologic enigma – solved? URL

Ernstson, K. and Claudin, F. (2021) Comment on: ” Schmieder, M. and Kring, D. A. (2020) Earth’s Impact Events Through Geologic Time: A List of Recommended Ages for Terrestrial Impact Structures and Deposits. – Astrobiology, 20, 91-141.” – URL.

Ernstson, K. and Claudin, F.  (2021) When modeling ignores observations: The Jiloca graben (NE Spain) and the Rubielos de la Cérida impact basin. – URL

French, B.M. & Koeberl, C.: The convincing identification of terrestrial meteorite impact structures: What works, what doesn’t, and why. – Earth-Science Reviews, 98, 123-170, 2010.

Reimold, W.U., Ferrière, L., Deutsch, A., and Koeberl, C. (2014): Impact controversies: Impact recognition criteria and related issues. – Meteoritics & Planetary Science, 49, 723-731.

Schmieder, M. and Kring, D. A. (2020) Earth’s Impact Events Through Geologic Time: Martin A List of Recommended Ages for Terrestrial Impact Structures and Deposits. – Astrobiology, 20, 91-141.

Simón, J.L., Casas-Sainz, A.M., Gil-Imazes, A. (2021) ReferencControversial epiglyptic thrust sheets: The case of the Daroca Thrust (Iberian Chain, Spain). – J. Structural Geology, 145 (2021) 104298.

APÉNDICE: GALERIA 

Fundido de impacto

Fundido de silicato

silicate shock melt

Parches de fundido de silicato en arcillitas del Terciario inferior de la megabrecha de Barrachina.

silicate shock melt

Cinta de fundido silicatado en la megabrecha de Barrachina. – Los geólogos españoles regionalistas de la universidad de Zaragoza lo interpretan como ceniza volcánica (del rambliense), sin explicar como ésta ha podido llegar aquí y lo más importante….sin tener en cuenta que: a. su composición química es la de una pizarra arcillosa con un 90% de silice (por tanto no corresponde a la de ninguna roca volcánica del diagrama TAS (Total Alcali Silice diagram; diagrama utilizado en la clasificación de las rocas volcánicas), b. que su morfología difiere de todas las cenizas volcánicas identificadas hasta el presente.

silicate shock melt

Fundido de roca por choque silicatado; presenta un contenido >90% de vidrio puro y se formó por la fusión de una pizarra. Microscopio óptico; anchura de campo 15mm.

silicate shock melt
silicate shock melt

Imágenes SEM del vidrio de impacto anterior (provinente de la fusión de una pizarra); megabrecha de Barrachina. La escala de la barra ubicada a la derecha es de 10 µm.

silicate shock melt

El fundido de roca silicatado visto al SEM. La escala representa 1 µm. Imagen SEM: ZEISS.

silicate shock melt

Vidrio de fundido. PPL y XX. Suevita de la megabrecha de Barrachina.

silicate shock melt

Vidrio producido por choque o pseudotaquilita (¿?) que envuelve una arenisca en la parte sur de la cadena de levantamiento cerca de Caudé.

silicate shock melt

Detalle del vídrio.

silicate shock melt

Corte perpendicular a la corteza vítrea de la arenisca con el revestimiento de vidrio (localizado en la parte superior). La anchura de campo es de 16 cm.

silicate shock melt PDF

Fotomicrofotografía (la anchura de campo es de 240 µm) de la envuelta vítrea de la arenisca; pueden aprteciarse 3 conjuntos de fracturas planares en el grano de cuarzo.

Fundido de carbonato-fosfato

carbonate-phospate shock melt

Clasto de roca de fundido de carbonato-fosfato (color blanco) presente en la megabrecha de Barrachina. La moneda tiene un diámetro de 23mm.

carbonate-phospate shock melt

Carbonate-phosphate melt: surface of a break.

carbonate-phospate shock melt

Detalle del fundido de carbonato-fosfato: cuerpos ameboidales de calcita (color oscuro) inmersos en una matriz de vidrio de fosfato (color blanco). La anchura de campo es de 30mm.

carbonate-phospate shock melt

Roca de fundido de carbonato-fosfato: Fotomicrofotografía (a nícoles cruzados) de cuerpos pseudoameboidales de calcita dentro de una matriz de vidrio de fosfato (color oscuro). Puede apreciarse que el tamaño individual de los cristales de calcita se incrementa hacia el centro de los cuerpos. También hay que destacar que la calcita periférica ha crecido de modo perpendicular a la pared. En parte, y especialmente a lo largo de los límites de los cuerpos calcíticos, el vidrio de fosfato ha recristalizado para formar apatito (de forma elongada, a menudo como minerales de forma lenticular que se orientan de modo tangencial a los cuerpos calcíticos). La anchura de campo es de 6 mm.

Sulfate meltRoca de fundido de sulfatorock

sulfate shock melt

Clasto de roca de fundido de sulfato presente en la megabrecha de Barrachina. La moneda sirve de escala.

sulfate shock melt

Detalle de la roca de fundido de sulfato. Pueden apreciarse clastos de cuarcita inmersos en una matriz de CaSO4 de baja densidad y muy porosa.

sulfate shock melt

La roca de fundido de sulfato bajo el SEM. Puede apreciarse la textura vesicular.

Rocas de fundido carbonatado

impact carbonate melt

Dique de roca de fundido de carbonato que intersecta calizas del Jurásico.

impact carbonate melt

Roca de fundido de carbonato procedente de la cantera caliza de Corbalán, al sur de la cuenca de impacto. Detalle de la misma debajo.

impact carbonate melt

El material altamente poroso y de densidad muy baja muestra una característica textura vesicular (la anchura de campo es de 7 mm)

impact carbonate melt

Relictos de color blanco de fundido de carbonato que envuelven una caliza decarbonizada y desintegrada. Muestra procedente de la megabrecha entre Escorihuela y el Pobo/Corbalán, en el borde sureste de la cuenca de impacto.

impact carbonate melt

Imagen SEM de los relictos de fundido de carbonato; borde de la cuenca entre Escorihuela y El Pobo. Nótese la textura de fieltro vesicular.

impact carbonate melt

Imagen SEM de los relictos de fundido de carbonato, que probablemente fueran en origen calizas del Muschelkalk. Apréciese los cristalitos dendríticos (anchura de campo 25 µm)

impact carbonate melt

Relictos de fundido de carbonato. Estructura anular de Torrecilla.

Artículo adicional

Lapilli acrecional

impact accretionary lapilli

Sistema de diques compuestos por lapilli acrecional inmersos en una matriz de colores claros que intersectan la brecha basal suevítica cerca de Fuentes Calientes, al este de la región de la cuenca de impacto.

impact accretionary lapilli

Detalle del dique de lapillis que penetra a través de la brecha basal cerca de Fuentes Calientes. Puede apreciarse que algunos lapillis tienen la típica estructura en capas de cebolla alrededor de un núcleo rocoso.

impact accretionary lapilli

Grandes partes de la brecha basal que aflora en las cercanías de Escvriche, en la parte sur de la cuenca de impacto, están compuesta por una matríz lapillítica en la que se hallan inmersos unos pocos fragmentos angulosos de probables calizas del Muschelkalk. Nótese que la muestra exhibida aquí presenta una textura de matriz dentro de matriz. También cabe apreciar el dique de matriz en la parte derecha que penetra la matriz previamente formada dando lugar a una peculiar litificación.

impact accretionary lapilli

Detalle de la brecha lapillítica expuesta cerca de Escriche. La anchura de campo es de 18 mm.

impact accretionary lapilli

Lapilli acrecional en la matriz de la brecha basal suevítica procedente de las cercanías de Corbatón, al este del levantamiento central de Rubielos de la Cérida. La anchura de campo es de 3 cm.

impact accretionary lapilli

Lapilli acrecional procedente de la brecha basal de Corbatón en lámina delgada. Fotomicrofotografía, a nicoles cruzados, anchura de campo de 6,5 mm. El lapilli es básicamente carbonatado con algún material silicatado de modo accesorio (e.j. fragmentos de cuarzo en el lapilli de mayor tamaño)

impact accretionary lapilli
impact accretionary lapilli
impact accretionary lapilli

Más lapilli acrecional procedente de la brecha basal suevítica de Corbatón

impact accretionary lapilli

Brecha dentro de brecha del Muschelkalk en una matriz lapillítica (de lapilli acrecional) en las cercanías de Olalla.

impact accretionary lapilli

Detalle de la matriz de la lapillita

diatreme accretionary lapilli

Para comparar: lapillita procedente de una diatrema volcánica. Muestra cortada y pulida de lapilli acrecional sito en las diatremas kimberlíticas de Avon, en Missouri, USA. Anchura de campo de 3,5 cm. Nótese la similaridad remarcable de la textura de las lapillitas acrecionales volcánicas y de impacto, que impiden una distinción fácil a primera vista (en muestra de mano y sin más información como puede ser afloramientos, composición química…etc).

Vidrio diapléctico

impact diaplectic glass

Vidrio diapléctico en un grano de cuarzo visto a nícoles cruzados. Anchura de campo de 560 µm. Muestra procedente del anillo de Torrecilla.

impact diaplectic glass

Detalle: Conjuntos múltiples de lamelas de vidrio diapléctico.

impact diaplectic glass

Feldespato diapléctico (grano de mayor tamaño) visto a nícoles cruzados y paralelos. Roca de fundido de impacto procedente de la megabrecha de Barrachina. Nótese la preservación de los bordes de grano y las fracturas típicamente diferentes de los minerales fundidos.

impact diaplectic glass

Vidrio diapléctico y PDF’s presentes en feldespato. Muestra procedente de la megabrecha de Barrachina y vista a nícoles cruzados.

impact diaplectic glass feldspar twin lamellae

Feldespato chocado con lamelas isotrópicas (diaplécticas) y PDF débilmente marcadas. Muestra observada a nícoles cruzados procedente de una arenisca localizada en el levantamiento central de Bundsandstein presente en la estructura de impacto de 10 Km de diámetro de Jiloca-Singra (en el graben de Jiloca)

impact diaplectic glass feldspar twin lamellae

Feldespato chocado con lamelas macladas isotrópicas (diaplécticas) . Muestra del cretácico del anillo de Torrecilla observada bajo nícoles cruzados.

Estructuras de deformación planar (PDF)

planar deformation features PDF

Múltiples conjuntos de PDF’s en cuarzos inmeros dentro de vidrio diapléctico. Anillo de Torrecilla.

planar deformation features PDF

Rasgos de deformación planar (PDF’s) en un cuarzo presente en una arenisca chocada del cretácico. Muestra procedente del anillo de Torrecilla cerca de Portalrubio.

planar deformation features PDF quartz

Múltiples conjuntos de estructuras de deformaciópn planar (PDF’s) en un cuarzo de una arenisca chocada procedente de Corbatón.

planar deformation features PDF quartz

Múltiples conjuntos de estructuras de deformación planar (PDF’s) en un cuarzo de una arenisca chocada localizxada en Corbatón.

planar deformation features PDF quartz

Conjuntos intersectantes de PDF’s en un cuarzo de una arenisca cretácica procedente de Portalrubio.

planar deformation features PDF quartz

Lamelas de deformación deformadas y asociadas a PDF’s en un cristal de cuarzo que se halla en una arenisca cretácica cercana a Portalrubio.

planar deformation features PDF quartz

PDF’s en un cuarzo; brecha basal suevítica cercana a Celadas.

planar deformation features PDF quartz

PDF’s en un cristal de cuarzo; arenisca del Bundsandstein localizada cerca de Caudé en la parte sur de la cuenca de impacto.

planar deformation features PDF quartz

PDFs en un cuarzo; brecha basal suevítica localizada en la parte NE del borde de la cuenca de imopacto.

Bandas de deformación (kink bands)

Mica

kink bands kink banding mica

Múltiples conjuntos (al menos 4) de bandas de deformación presentes en una moscovita. Arenisca del Bundsandstein procedente del levantamiento central del cráter de Jiloca-Singra (en el graben de Jiloca)

kink bands kink banding mica

Dos conjuntos de bandas de deformación que se intersectan en una moscovita. Arenisca del cretácico procedente del anillo de Torrecilla.

Cuarzo

kink bands kink banding quartz

Láminas de deformación (N-S) y bandas de deformación de espaciado pequeño (NW-SE)

kink bands kink banding quartz

Múltiples conjuntos de bandas de deformación deformadas a su vez en un grano de cuarzo con PDFs débiles.

kink bands kink banding quartz

Bandas de deformación plásticamente deformadas en un cuarzo con PDFs débiles.

kink bands kink banding quartz

Múltiples conjuntos de bandas de deformación en un cuarzo con rasgos planares que las intersectan.

Lamelas de deformación producidas por choque, rasgos planares y bandeado de deformación en un cristal de cuarzo – las cuatro imágenes de encima; fotomicrofotografías obtenidas a nícoles cruzados. Areniscas y cuarcitas chocadas, localizadas al NW del borde de la cuenca. La anchura de campo oscila entre 200 y 500 µm.

kink bands kink banding quartz

Bandeado de deformación y rasgos planares intersectabntes en un grano de cuarzo procedente de una arenisca del Cretácico del anillo de Torrecilla. La anchura de campo es de 350 µm.

Micromaclas en calcita

shock microtwinning calcite

Múltiples conjuntos de micromaclas. Anchura de campo de 480 µm. Muestra obtenida de una brecha polimíctica del anillo de Torrecilla. El tamaño de macla está por debajo de 1 µm.

shock microtwinning calcite

Múltiples conjuntos de rasgos de deformación planar (micromaclas) en una calcita localizada en una brecha polimíctica procedente del anillo de Torrecilla. El espaciado entre micromaclas y la anchura es de aproximadamente 1 µm. Fotomicrofotografía a nícoles cruzados.

Espalación por choque

shock spallation quartz

Arenisca chocada con fracturas abiertas de espalación subparalelas en granos de cuarzo. El frente de choque se desplazo de WSW a ENE o viceversa. Fotomicrofotografía obtenida a nícoles cruzados. Anchura de campo de 2,5 mm. Muestra procedente del levantamiento central de Bundsanstein del cráter de Jiloca-Singra en el “graben” de Jiloca.

shock spallation quartz

Mas granos de cuarzo chocados en una arenisca procedente del levantamiento central. Muestra con distintas fracturas abiertas de espalación subparalelas. Anchura de campo de 800 µm.

shock spallation quartz

Fracturas abiertas de espalación en un cuarzo bajo nícoles cruzados. Arenisca del cretácico de Portalrubio.

shock spallation quartz

Espalación: Una placa (en 2-D) esta completamente separada de un grano de cuarzo en un conglomerado chocado del Bundsandstein. Más fracturas abiertas de espalación cortan los clastos. La imagen nos muestra pura distensión, sin contacto entre los granos vecinos (en 2-D). La parte opaca corresponde a hidróxidos de hierro. La anchura de campo es de 9mm. Muestra procedente de la cadena del levantamiento central cerca de Caudé.

Más sobre la espalación de choque

Jugando con Google Earth…….

El desierto de Taklamakan (China): una megaestructura de impacto?

Kord Ernstson

Universidad de Würzburg, 97074 Würzburg (Alemania), kernstson@ernstson.de

Octubre de 2020

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Comentario previo en la web en Español realizado por F.M. Claudin (Octubre 2020): El presente articulo, realizado por K. Ernstson, no pretende ser más que lo que es: Una investigación preliminar a partir de Google Earth sobre una “pretendida estructura de impacto” (en este caso megaestructura) enviada por el Sr. Akshay Saxena (investigador amateur). Este proceso, que puede parecer tedioso, es el que acostumbramos a seguir cuando nos envían estructuras sospechosas de ser generadas por un impacto.

En ningún caso el articulo pretende afirmar que sea una megaestructura de impacto sino que presenta características, desde el punto de vista geofísico y geomorfológico, que la hacen merecedora de una inspección más detallada para ver si se trata de una estructura de impacto. Es decir una estructura susceptible de ser “visitada” para ver si es o no es de impacto (aún constatando que su génesis ha venido siendo asumida, hasta el presente, por procesos ligados a la colisión de las placas Euroasiática e India). Dado que en el desierto Taklamakan se han realizado prospecciones petrolíferas, muchos de los datos de sísmica y de sondeos podrían servir para ello.

Finalmente destacar y agradecer el papel que tienen los investigadores aficionados, esos que muchas veces nos envían sus “posibles avistamientos de estructuras de impacto” – bien por fotos a partir de Google Earth u otras fuentes, bien con datos de campo e incluso a partir de muestras de mano y secciones delgadas. Primero por la confianza que depositan en los receptores de sus dudas y segundo por el esfuerzo que han realizado. Esfuerzo sin el cual una gran parte de la ciencia no avanzaría (y no solo la planetologia).

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Resumen: Un análisis geomorfológico del desierto de Taklamakan (sito al N de la cordillera del Himalaya) basado en las imágenes de Google Earth, permite apreciar que éste muestra características de ser una megaestructura de impacto, con una cuenca elíptica y un borde pronunciado también elíptico, de 1000 km de diámetro. La estructura elíptica puede haber sido originada a partir del choque entre la placa India y la placa Euroasiática (que dio lugar a la génesis de la cordillera del Himalaya). Existe una anomalía gravimétrica que se correlaciona con la estructura. Más evidencias de posible impacto no se conocen por el momento.

Palabras clave: Desierto de Taklamakan, China, estructura de impacto, anomalía gravimétrica, Placa India.

Un artículo completo en pdf puede ser descargado aquí.

Continuar leyendo «Jugando con Google Earth…….»

Nuevo artículo sobre el graben de Jiloca y la Cuenca de impacto de Rubielos de la Cérida

When modeling ignores observations: The Jiloca graben (NE Spain) and the Rubielos de la Cérida impact basin

[Cuando el modelado ignora las observaciones: El graben del Jiloca (NE de España) y la cuenca de impacto de Rubielos de la Cérida]
Kord Ernstson and Ferran Claudin

Junio 2020

Resumen. – El sistema Ibérico, sito en el NE de España, esta caracterizado por un distintivo sistema de grabens/cuencas (Calatayud, Jiloca, Alfambra/teruel), entre otros, que ha recibido mucha atención y discusiones en la literatura geológica tanto antigua como reciente. Una aproximación completamente diferente a la formación de este sistema de grabens/cuencas es la proporcionada por la cadena de cráteres de impacto de la Cuenca de impacto de Rubielos de la Cérida – que forma parte del evento de impacto de Azuara (del Terciario medio) – y que fue publicada aproximadamente hace 20 años. Aunque la Cuenca de impacto de Rubielos de la Cérida esta caracterizada por todas las pruebas geológicas, mineralógicas y petrográficas reconocidas en la investigación internacional sobre impactos, hasta el presente ha sido completamente silenciada en las publicaciones geológicas españolas. El articulo presentado aquí utiliza el ejemplo del graben de Jiloca para mostrar la absoluta incompatibilidad de los conceptos geológicos previos con las estructuras de impacto que pueden ser observadas en el graben de Jiloca sin un excesivo esfuerzo. La modelización de terreno digital, las fotografías aéreas, y las evidencias geológicas estructurales y estratigráficas definen una nueva y compleja estructura de impacto lateral Singra-Jiloca con un levantamiento central y un anillo interno, el cual se sitúa exactamente en medio del graben de Jiloca. Estructuras topográficas inusuales en la zona del borde y en el área del anillo interno han sido interpretadas como estructuras transversales de transpresión y transtensión. La literatura geológica que todavía se basa en antiguas ideas y desarrolla nuevos modelos para las estructuras de grabens/cuencas, pero ignora el escenario de impacto meteorítico sin entrar siquiera en ninguna discusión, debería en el mejor de los casos causar cierta incomprensión.

El artículo completo se puede hacer clic AQUÍ.
Un PDF del artículo para su descarga puede hacer clic AQUÍ

El cabalgamiento de Daroca (Cordillera Ibérica, España) y la estructura de impacto de Azuara – la controversia continúa

Réplica a los artículos:

Sanchez, M.A. ; Gil, A. y Simón, J.L. (2017): Las rocas de falla del cabalgamiento de Daroca (sector central de la Cordillera Ibérica): Interpretación reológica y cinemática. Geogaceta, 61: 75-78. (http://www.sociedadgeologica.es/archivos/geogacetas/geo61/geo61_19p75_78.pdf)

Casas-Sainz, A.M., Gil-Imaz, A., Simón, J.L., Izquierdo Llavall, Aldega, E.L.,Román-Berdiel, T., Osácar, M.C., Pueyo-Anchuela, O., Ansón, M.,García-Lasanta, C.,Corrado, S.,Invernizzi, C., Caricchi, C. (2018): Strain indicators and magnetic fabric in intraplate fault zones: Case study of Daroca thrust, Iberian Chain, Spain. Tectonophysics, 730: 29-47 (10.1016/j.tecto.2018.02.013) (https://zaguan.unizar.es/record/78325/files/texto_completo.pdf

Gutierrez, F, Carbonela, D., Sevil, J., Moreno, D., Linares, R, Comas, X., Zarroca, M., Roqué,C. McCalpin, J.P. (2020): Neotectonics and late Holocene paleoseismic evidence in the Plio-Quaternary Daroca Half-graben, Iberian Chain, NE Spain. Implications for fault sorce characterization. Journal of Structural Geology, 131: 1-17 (https://doi.org/10.1016/j.jsg.2019.103933)

por Ferran Claudin & Kord Ernstson

El cabalgamiento de Daroca Cordillera Ibérica, España

Haga clic en la imagen para abrir la réplica!

“Impact Geology: The Basics” – nuevo libro

impact geologyDr. Lynn B. Lundberg

“Qué es la Geologia de impactos, y porqué deberíamos estudiarla? Este volumen esta dedicado a responder a esta cuestión. Aquí la geologia de impactos es definida como una rama de la geologia que trata de los efectos de los impactos de cuerpos terrestres pequeños sobre las superfícies de grandes objetos tales como planetes, satélites, asteroides, cometas , afrios y sólidos de nuestro sistema solar así como otros significativos cuerpos de nuestro sistema solar……incluyendo también a la Tierra. La importància de esta rama de la geologia no debe ser sobreenfatizada ya que los impactos han jugado un papel muy importante en la formación de la mayoría de rasgos sobre las superfícies de cada uno de los objetos de nuestro sistema solar”

De este modo empieza el primer capítulo del libro de Lynn B. Lundberg, IMPACT GEOLOGY: THE BASICS, que fue publicado en Diciembre del 2016. Esta fecha recuerda la del año 1989 cuando H.J. Melosh publico su libro “Impact craterig – a Geologic Process”. De esto hace casi 30 años, y desde entonces esta publicación ha sido la referencia más citada (e imprescindible hasta hoy) de la literatura sobre impactos, a pesar de que los impactos meteoríticos, la craterización por impacto y la geologia de impactos han sido como un libro cerrado para la mayoría de geólogos del mundo.

De este modo, esperamos que este nuevo libro pueda establecerse por si mismo como un digno sucesor del libro de Melosh y tanga una amplia distribución (y aceptación). En forma de iBook (libro electrónico) se puede descargar sin cargo alguno en la tienda de iBook, y con permiso del autor uno se puede descargar este libro AQUÍ en versión pdf.

Un golpe de suerte para la investigación en impactos meteoríticos.

Una breve reseña: Dr. Andrew Glickson – un golpe de suerte para la investigación en impactos meteoríticos

Andrew es uno de los mas importantes investigadores australianos de estructuras de impacto. Su Trabajo de campo y de laboratorio ha contribuido sin duda considerablement al avance en el conocimiento del complejo fenómeno de la craterización por impacto. Junto con sus colegas ha sido pionero en el descubrimiento de la gran estructura de impacto enterrada de Woodleigh, del devónico tardio, situada en la parte Oeste de Australia. Dicha estructura presenta un diámetro comprendido entre los 60 y los 120 km, lo que la convierte en una de las mayores estructures de impacto de la Tierra. Andrew también ha sugerido y podido evidenciar relaciones entre los impactos y otros fenómenos de la dinàmica terrestre (plumas, evolución de la corteza terrestre primordial, etc.). Si clicas AQUI puedes encontrar más información a través de la maravillosa bibliografia de Andrew.

 

Nuevo: pase de diapositivas en la zona de cabecera

Espera unos segundos y empezará el pase. Sitúa el ratón sobre la diapositiva y ésta se detendrá. Desplázalo y el pase continuará. Avanza las diapositivas con las puntas de flecha ubicadas a derecha e izquierda. Disfruta

Para simplificar la presentación de las diapositivas se ha copiado desde el sitio en inglés www.impact-structures.com. Cuando sea necesario sustituiremos poco a poco las entradas en inglés por las españolas.