Rocas de impacto – impactitas

Impactitas – resumen y comentario sobre la clasificación de la IUGS y la nomenclatura sobre impactitas

“Las rocas de impacto” y “Las impactitas”, que pueden considerarse como sinónimos, son de hecho términos informales y vagos. Básicamente describen rocas que han sido originadas durante un proceso de impacto, tales como fundidos de impacto, suevitas y diversos tipos de brechas de impacto. En un sentido amplio, sobretodo cuando se utilizan a un nivel comercial (tiendas, ebay, ….etc.), las impactitas abarcan todos aquellos items relacionados con los impactos meteoríticos tales como los vidrios de impacto, las tectitas, los conos astillados, las pseudotaquilitas, e incluso muestras procedentes del límite K/T y rocas que probablemente se formaron en un impacto (p.e., la anthraxolita de Sudbury).

Llegados a este punto cabe señalar que el término “cono astillado” no describe una roca específica sino que hace referencia a un tipo especial de marcas de fractura resultantes de la carga de choque. De modo similar a las marcas de fracturas plumosas, lanceoladas o concoidales, los conos astillados pueden desarrollarse en cualquier tipo de roca.

Clasificación y nomenclatura de la IUGS

Entre los investigadores de impactos la nomenclatura sobre impactitas se discutió, y durante algun tiempo incluso una comisión trabajo sobre éste tópico: La subcomisión de la IUGS sobre la sistemática de las rocas metamórficas, grupo de estudio para las impactitas (al cargo de la cual se halla D. Stöffler, de Berlin).

En nuestras webs ya hemos señalado con anterioridad las definiciones poco consistentes y a menudo dudosas desde el punto de vista geológico que el grupo de estudio para las impactitas ha elaborado. Al mismo tiempo, los miembros del subgrupo de impacto de la IUGS han conseguido una ligera mejora en las definiciones eliminando algunos de los errores (ver por ejemplo la versión 01.02.07 (D.Stöffler & R.A.F. Grieve) de la web de la IUGS a la que se puede acceder AQUI). No obstante, incluso las en parte nuevas clasificaciones son poco convincentes y frecuentemente carentes de una lógica intrínseca. Demostraremos estas afirmaciones con unos pocos ejemplos.

Básicamente las impactitas se dividen en tres grupos principales: las rocas afectadas por choque, los fundidos de impacto y las brechas de impacto.

El término más confuso y con menos significado geológico de los recientemente introducidos es el de “rocas chocadas”, que son definidas como aquellas rocas no brechificadas que exhiben efectos de choque inequívocos. Un subgrupo de la clasificación hace referencia a las rocas  “afectadas por metamorfismo de choque progresivo”, ¡pero una roca que se origine a partir de la fusión total de la roca preexistente queda explícitamente excluida!

¿Qué hacer entonces con este grupo de “rocas chocadas” y los subgrupos? Podemos preguntarnos:

¿Cuándo una roca muestra inequívocos efectos de choque? De acuerdo con los conocimientos al uso podemos afirmar que cuando se puedan apreciar rasgos de deformación planar (PDFs) y/o vidrio diapléctico, los cuales requieren altas presiones de choque que oscilan entre 5-10 GPa. ¿Pero qué sucede con aquellas rocas que tal vez han experimentado presiones de choque similares que han dado lugar a, por ejemplo, las características bandas de deformación en la mica, feldespato o cuarzo, o a fracturas planares PFs) en el cuarzo? Estas deformaciones no pueden considerarse como inequívocas ya que también pueden originarse a partir de presiones tectónicas extremas. De acuerdo con la definición de la IUGS: ¿Se consideran estas rocas como “rocas no chocadas” aunque posiblemente hayan sufrido las mismas presiones de choque? ¿Qué tipo de rocas son? ¿No son impactitas?

— La clasificación en subgrupos está realizada en base a estadios de “metamorfismo de choque progresivo”. ¿Cómo es esto? De acuerdo con la tabla 2.11.3 de la IUGS el metamorfismo de choque progresivo muestra diversos estadios de presión de choque cuya numeración, no obstante, se establece más o menos de acuerdo con los rasgos de choque observados. Exactamente como sería de esperar. Pero al llegar al conjunto de las “rocas chocadas” toda esta afirmación pierde el contacto con la realidad geológica. Además, que toda esta definición ha sido mal concebida queda también demostrado por el hecho de que el metamorfismo de choque progresivo está definido únicamente para rocas cuarzo-feldespáticas y, por tanto, tan sólo puede aplicarse a este tipo de rocas.

— Fuera de toda lógica, al analizar la definición de “rocas chocadas”, puede observarse la exclusión de aquellas rocas que han experimentado el mayor grado de metamorfismo de choque progresivo: las rocas formadas por fusión de la roca preexistente. Que lo entienda quien pueda! ¿Cómo marcar una línea entre una “roca chocada” y un fundido procedente de la fusión de la roca preexistente cuando tengo una muestra en la mano? ¿Qué porcentaje de fusión es necesario para definir una roca como procedente de la fusión de la roca preexistente y no como una “roca chocada”? ¿ el 90%, el 99%, el 99,9%?

— ¿Qué decir sobre una brecha pre-impacto (p.e., una brecha tectónica) que ha sido intensamente chocada durante un evento de impacto? ¿Es una roca chocada? Más bien no, dado que es una brecha, ¿verdad?

El Segundo grupo de impactitas de la IUGS, las “rocas fundidas por impacto”, se halla incluso más finamente dividido, prácticamente sin ningún significado geológico. Existen 3 subgrupos los cuales a su vez se hallan subdivididos. Otra vez la subdivisión es poco consistente cuando las rocas de fundido de impacto son separadas en rocas ricas en clastos, rocas pobres en clastos y en rocas libres de clastos. ¿Qué quiere decir ricas y pobres? ¿Está relacionado con la proporción respecto al volumen o con la cantidad individual de clastos?. ¿Porque una clasificación cuando se es incapaz de seleccionar una caja donde situar la muestra?

Más confusa es aún la nueva clasificación de las brechas de impacto subdivididas en 3 grupos. El texto menciona dos: brechas líticas y suevitas como subordinadas al más amplio término de brechas polimícticas (Tabla 2 de Stöffler & Grieve). Al mismo nivel dentro del árbol de las impactitas, aunque en una rama vecina, las brechas monomícticas están situadas de un modo que implica que las brechas polimícticas son brechas alóctonas separadas de las monomícticas para ser brechas para-autóctonas. Las brechas líticas difieren de las suevitas por la ausencia de partículas de fundido de impacto de acuerdo con la designación inicial. Por tanto: ¿Son en realidad impactitas a todos los efectos? No se mencionan efectos de choque en conexión con las brechas líticas y suevitas. Y este es el verdadero problema: Si las brechas líticas y suevitas muestran efectos de choque, atendiendo  a la definición expuesta más arriba, no serían “rocas chocadas” puesto que son brechas. ¿Cómo podemos reconocer que una brecha de campo es una brecha lítica de impacto o una brecha polimíctica ordinaria? Aunque presente efectos de choque no será una roca chocada ya que una brecha es una brecha… ¿Cierto?

¿Y cómo juzgar el que las brechas monomícticas estén clasificadas únicamente entre las rocas de impacto para-autóctonas?¿Y qué sucede si son brechas monomñicticas que están chocadas? De hecho no serían rocas chocadas….ver arriba …¿Y qué decir acerca de los grandes complejos de brechas monomícticas que fueron excavados y eyectados a una considerable distancia fuera de una estructura de impacto como es el caso de los bien conocidos y extensos bloques alóctonos de calizas del Malm, intensamente brechados, que rodean la estructura de impacto de Ries?

También es cuestionable la clasificación al considerar las impactitas que se presentan como diques. Después de todo, el término “pseudotaquilita” ha sido eliminado, pero la diferenciación en diques y venas (y redes de venas) deviene absolutamente sin sentido. ¿Qué es un dique, qué es una vena? ¿Cómo se pueden diferenciar? ¿No existen redes de diques? No obstante, de acuerdo con la Tabla 2 los diques de impacto y las venas de impacto tan sólo quedan limitados al basamento del cráter, lo cual está alejado de la realidad geológica.

Es cierto que la riqueza de las impactitas que se forman y de las rocas modificadas en un impacto no ponen las cosas sencillas. Por tanto una nomenclatura en este caso deviene un asunto de gran extensión a escala geológica, quedando demasiado poco definido en la compilación de la IUGS. En resumen, esta compilación elaborada por el IUGS debe etiquetarse como mal realizada.

Lo que puede apreciarse es una laguna en los esfuerzos del IUGS de modo que la clasificación y la nomenclatura están largamente dominadas por la mineralogía y la petrología, dejando de lado a la geología y la verificación práctica. Este predominio de la mineralogía y la petrología en la investigación de impactos, que en su origen y durante los pasados 40-50 años fue beneficioso para superar la oposición de los geólogos, debe ser en la actualidad revisado. Una clasificación y nomenclatura de la IUGS debería integrar a los investigadores más experimentados en geología de impactos y dejarlos opinar.

Consecuencias para esta web

Como consecuencia de lo expuesto con anterioridad, en lo que se refiere a las impactitas presentadas en nuestra web, no recomendamos la compilación elaborada por Stöffler & Grieve y, lógicamente, no la vamos a adoptar.

Fig. 1. Clasificación simple de las impactitas basada más en los requerimientos geológicos que en la nomenclatura de la IUGS dominada fundamentalmente por la mineralogía y la petrología. Los efectos de choque no se consideran ya que no suministran un criterio razonable para la distinción. Es necesario enfatizar que una distinción clara es en primer lugar un asunto de escala y – de manera concomitante- de las transiciones de todos los tipos que puedan existir. Ver también el texto.

Aquí, dejamos la primera nomenclatura en gran parte no modificada y pensamos que una clasificación simple más próxima a la geología satisface los requisitos. Respecto a una clasificación geológica “normal”  realizamos una subdivisión entre impactitas sedimentarias y cristalinas. Las impactitas sedimentarias comprenden mayoritariamente las rocas clásticas de las brechas de impacto (brechas monomícticas y polimícticas, generaciones de brechas (brechas dentro de brechas), megabrechas). Las impactitas cristalinas se originan a partir del enfriamiento de fundidos de roca generados por el impacto, y la matriz vítrea o cristalina puede contener fragmentos minerales y clastos de roca – como una roca plutónica o volcánica que puede incluir xenolitos de litologías diferentes.

De este modo, simplemente mantenemos la primitiva clasificación de las rocas de fundidos de impacto y de las brechas de impacto, mientras que subdividimos las brechas en : a.  brechas monomícticas y brechas líticas polimícticas (sin partículas de fundido) y b. las brechas polimícticas suevíticas (con partículas de fundido) (ver Fig. 1)

Sin ningún tipo de problema la misma subdivisión puede aplicarse a las impactitas tipo dique para distinguir los diques de rocas de fundido de impacto y los diques de brechas de impacto (Fig.1). Incluso el término “pseutotaquilita” puede ser utilizado como sinónimo de dique de roca de fundido dado que el  nombre no tiene una relación genética.

Merece la pena mencionar que los rasgos de metamorfismo de choque (efectos de choque) no se consideran en nuestra clasificación. Una distinción clara entre una roca chocada y una roca no chocada es imposible, e incluso para un grano mineral aislado no podemos decidir si, por ejemplo, un clivaje (fracturas planares, PFs) ha sido originado a partir de choque o si ha sido producido por tectónica. Por otra parte es absurdo establecer tal distinción para la totalidad de una muestra de roca considerando que incluso en el más pequeño espacio entre un grano mineral y otro grano mineral la evidencia de la carga de choque puede variar desde no chocada a intensamente chocada.

Hay otra razón más para argumentar en contra de una clasificación constrictiva con subgrupos y subtipos. Es el aspecto geológico (lejos de la resolución microscópica del mineralogista) que puede apreciarse en las imaginables transiciones entre los tipos de roca “puros”. Las brechas monomícticas pueden pasar a brechas polimícticas, las suevitas con grandes cantidades de fundido pueden pasar a rocas de fundido de impacto con grandes cantidades de componentes clásticos, los cuerpos de brechas pueden adelgazarse hasta dar redes y diques de brechas, ..etc.

Para facilitar las cosas a los visitantes y a los lectores de esta web no tan sólo hemos separado las rocas de fundido de impacto y las brechas de impacto en submenús, sino que además hemos creado un submenú especial para las “clásicas” suevitas (las brechas suevíticas) apuntando así los problemas de una fácil delimitación. También enfatizamos otra vez en el submenú de los conos astillados que no nos hallamos frente a un especial tipo de roca.

Rocas de fundido de impacto

Fig. 2. Roca de fundido carbonatado, estructura de impacto de Azuara (España).

Fig. 3. Roca de fundido de impacto (granófiro); estructura de impacto de Vredefort (Sudafrica).

Suevitas

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Fig.4. Suevita, estructura de impacto de Wanapitei (Canadá).

Brechas de impacto

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Fig. 5. Brecha de impacto polimíctica, cuenca de impacto de Rubielos de la Cérida (España).

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Conos Astillados

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Fig. 6. Cono Astillado, estructura de impacto de Kentland (Indiana, USA).