{"id":2928,"date":"2020-11-26T16:50:40","date_gmt":"2020-11-26T16:50:40","guid":{"rendered":"http:\/\/estructuras-de-impacto.impact-structures.com\/?p=2928"},"modified":"2021-03-06T17:40:03","modified_gmt":"2021-03-06T17:40:03","slug":"2928","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/estructuras-de-impacto.impact-structures.com\/?p=2928","title":{"rendered":"The Neglected Carolina Bays"},"content":{"rendered":"\n<p><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">Bajo el t\u00edtulo \u201cThe Neglected Carolina Bays\u201d (las olvidadadas bah\u00edas de Carolina), Antonio Zamora acaba de publicar un libro \u2013 una aut\u00e9ntica joya del quehacer cient\u00edfico &#8211; donde expone toda la investigaci\u00f3n que se ha realizado hasta el presente sobre estas sorprendentes estructuras geol\u00f3gicas. El objetivo del siguiente comentario es dar a conocer los principales puntos de esta investigaci\u00f3n, a su autor y una peque\u00f1a explicaci\u00f3n del porqu\u00e9 han sido \u201colvidadas\u201d.<\/p>\n\n\n<p><!--more--><\/p>\n\n\n<p style=\"font-size:22px\"><strong>Ferran Maria Claudin Botines. Octubre de 2020.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<ol class=\"wp-block-list\" type=\"1\"><li><strong>\u00bfQui\u00e9n es Antonio Zamora?:<\/strong><\/li><\/ol>\n\n\n\n<p>Antonio Zamora (ver <a href=\"https:\/\/en.wikipedia.org\/wiki\/Antonio_Zamora\">https:\/\/en.wikipedia.org\/wiki\/Antonio_Zamora<\/a> ) es un cient\u00edfico (qu\u00edmico, t\u00e9cnico en hematolog\u00eda e inform\u00e1tico), actualmente jubilado, que entre otras cosas se ha especializado en impactos. Cabe decir que aun no siendo ge\u00f3logo de formaci\u00f3n, posee un alto nivel en cuanto a conocimientos sobre geolog\u00eda de impacto. Dicho nivel lo consigui\u00f3 a base de asistir a cursos, conferencias y salidas de campo, as\u00ed como estudiar por su cuenta y trabajar en estructuras de impacto.<\/p>\n\n\n\n<p>2. <strong>\u00bfQu\u00e9 es lo que expone en su libro? :<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En el libro citado, \u201cThe neglected Carolina Bays\u201d, Antonio Zamora expone que las \u201cBah\u00edas de Carolina\u201d son el resultado del impacto de fragmentos de hielo procedentes de un casquete glaciar ( la capa de hielo Laurentino; ver <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Capa_de_hielo_Laurentino\">https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Capa_de_hielo_Laurentino<\/a> y Fig. 1) &nbsp;que cubr\u00eda la zona de los grandes Lagos (ubicada a unos 1500 Km de la zona de las \u201cCarolina Bays\u201d).<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"http:\/\/www.impact-structures.com\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Bildschirmfoto-2020-10-16-um-12.30.44.png\" alt=\"Laurentian Ice Sheet in the Americas.\"\/><\/figure>\n\n\n\n<p><strong>Figura 1<\/strong>. La capa de hielo Laurentino en el continente americano. Se ha procedido a marcar con un c\u00edrculo en color morado la zona de los Grandes Lagos. Extra\u00eddo y modificado de http:\/\/cambioclimaticoenergia.blogspot.com\/2011\/09\/la-fusion-del-manto-laurentino-y-su.html.<\/p>\n\n\n\n<p>Estos fragmentos se originaron al impactar un cuerpo planetario en la zona de los grandes Lagos, concretamente en los alrededores de Saginaw Bay. Los fragmentos de hielo, que constitu\u00edan el eyecta (material fragmentado y expulsado del cr\u00e1ter originado por el impactor sobre el casquete glaciar), dieron lugar a las \u201cCarolina Bays\u201d al impactar sobre materiales poco consolidados y con un cierto contenido en agua en los que provocaron licuefacci\u00f3n y fluidizaci\u00f3n ac\u00fastica dando lugar a la generaci\u00f3n de cr\u00e1teres secundarios. \u00c9stos cr\u00e1teres secundarios al principio ten\u00edan una forma de cono inclinado, debido a que se originaron por impactos oblicuos, morfolog\u00eda que por un proceso de relajaci\u00f3n viscosa acabar\u00eda dando lugar a la actual el\u00edptica que se puede observar en las fotograf\u00edas a\u00e9reas y de sat\u00e9lite (ver Fig. 2). Las divergencias respecto a esta forma principal se deben a diversos factores que Zamora demuestra a trav\u00e9s de una serie de experimentos con modelos anal\u00f3gicos.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image is-resized\"><img decoding=\"async\" src=\"http:\/\/www.impact-structures.com\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Bildschirmfoto-2020-10-16-um-12.31.07.png\" alt=\"Predominant morphology in the Carolina Bays\" width=\"650\"\/><\/figure>\n\n\n\n<p>&nbsp;<strong>Figura 2<\/strong>. Morfolog\u00eda predominante en las Carolina Bays (extra\u00edda de <a>https:\/\/malagabay.wordpress.com\/2017\/10\/13\/the-atomic-comet-the-carolina-bays\/carolina-bays-lidar\/)<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed, las bah\u00edas de Carolina pueden definirse como \u201cdepresiones el\u00edpticas someras de bordes elevados sobre terreno no consolidado cuyo eje mayor se halla orientado hacia la regi\u00f3n de los Grandes Lagos. Las protot\u00edpicas bah\u00edas de Carolina son el\u00edpticas en el sentido matem\u00e1tico y presentan una relaci\u00f3n anchura-longitud promedio de aproximadamente 0.58. Las bah\u00edas de Carolina \u00fanicamente se hallan en un radio de 1500 km a partir de los Grandes Lagos \u201c (Zamora, 2015).<\/p>\n\n\n\n<p>Como caracter\u00edsticas principales pueden citarse: a. Su elipticidad, b. su orientaci\u00f3n NW-SE (las desviaciones de esta direcci\u00f3n parecen ser sistem\u00e1ticas con la latitud), c. su poca profundidad (como m\u00e1ximo 15 m de profundidad), d. la presencia en algunas de bordes arenosos elevados (con m\u00e1ximo desarrollo en el borde SE) que var\u00edan entre 0 y 7 m de altura, e. la posibilidad de que las bah\u00edas se solapen entre si sin destruir la morfolog\u00eda de ninguna depresi\u00f3n, f. la no distorsi\u00f3n de la estratigraf\u00eda bajoyacente a la depresi\u00f3n, g. siempre se presentan en terrenos no consolidados, h. aparecen preservadas sobre terrenos de diferentes edades y procesos de formaci\u00f3n, i. pueden estar rellenadas o parciamente rellenadas por limos de origen org\u00e1nico o inorg\u00e1nico.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Su origen no puede deberse, a tenor de los datos hasta el presente, a ning\u00fan proceso geol\u00f3gico normal<a href=\"#_ftn1\">[1]<\/a>. Los or\u00edgenes \u201cterrestres\u201d propuestos son: la acci\u00f3n de corrientes de agua y viento, termokarst, la acci\u00f3n de aguas subterr\u00e1neas-disoluci\u00f3n-instalaci\u00f3n zona lacustre-acci\u00f3n e\u00f3lica, y procesos similares a los que formaron los lagos salados australianos. De todas ellas, la primera y la segunda son las que tienen m\u00e1s seguidores entre los no <a>impactistas<\/a><a href=\"#_msocom_1\">[FMCB1]<\/a>&nbsp;. En cuanto a la primera, que se basa sobre todo en una tesis no publicada en ninguna revista de revisi\u00f3n por pares (<a>Kaczorowski, R (1977<\/a>)), decir que no tiene una base experimental ni observacional que la demuestre. De la segunda decir que aunque ha sido defendida por uno de los ge\u00f3logos impactistas m\u00e1s importantes de la historia (ver Melosh, 2011), las observaciones de campo y satelitales demuestran claramente su inviabilidad.<\/p>\n\n\n\n<p>Sobre su g\u00e9nesis por impacto, cabe citar que su adscripci\u00f3n a un origen por impacto no se debe s\u00f3lo a las ideas de Antonio Zamora. Antes que \u00e9l, como nos relata en el libro, ya hubo proponentes que defend\u00edan su creaci\u00f3n por un impacto (incluyendo entre los m\u00e1s recientes a Firestone et al. , 2007, y su propuesta sobre el evento de impacto para explicar el enfriamiento acaecido durante el Dryas joven (Younger Dryas)).<\/p>\n\n\n\n<p>Aparte de citar todos los autores a favor de la hip\u00f3tesis impactista (explicando sus principales argumentos), tambi\u00e9n hace lo mismo para los autores no impactistas. De este modo el libro constituye una interesante fuente de informaci\u00f3n sobre la historia de las Bah\u00edas de Carolina.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero para m\u00ed, la joya de la corona, es toda la argumentaci\u00f3n sobre las pruebas del origen por impacto de las bah\u00edas de Carolina. Para ello el autor realiza toda una serie de experimentos conclusivos (con modelos anal\u00f3gicos) que demuestran como se producen cr\u00e1teres c\u00f3nicos en terrenos no consolidados y con un cierto contenido en fluidos a partir de impactos a baja velocidad (que es lo que sucede cuando tenemos craterizaci\u00f3n secundaria por impacto de eyectas sobre el terreno), y como \u00e9stos devienen bah\u00edas el\u00edpticas por el fen\u00f3meno de relajaci\u00f3n viscosa. De igual modo, en sus experimentos con modelos anal\u00f3gicos pueden verse como se producen solapamientos entre estructuras que pueden dar lugar a formas curiosas (cosa habitual cuando se tienen una lluvia de eyectas que impactan sobre una zona), como la forma el\u00edptica puede deformarse por deslizamientos laterales, y como la topograf\u00eda y litolog\u00eda original tambi\u00e9n afecta a la morfolog\u00eda de las bah\u00edas. Tambi\u00e9n demuestra matem\u00e1ticamente, mediante an\u00e1lisis estad\u00edstico de las bah\u00edas, que la forma predominante es una elipse (no un \u00f3valo) y que el eje mayor muestra una orientaci\u00f3n hacia la zona de los grandes Lagos que var\u00eda con la latitud (que es lo esperable cuando el manto de eyecta sale despedido a gran distancia desde una determinada zona y se extiende a partir de ella). Otro punto importante es la observaci\u00f3n sobre la posible estratigraf\u00eda invertida de los materiales de los bordes a partir de los datos que no cuadraban en una publicaci\u00f3n no <a>impactista<\/a><a href=\"#_msocom_2\">[FMCB2]<\/a>&nbsp;. Por \u00faltimo demuestra como la estratigraf\u00eda de la zona impactada puede quedar preservada bajo el cr\u00e1ter \u2013 esto es bajo la bah\u00eda \u2013 por la relajaci\u00f3n viscosa, y como la utilizaci\u00f3n del m\u00e9todo OSL (luminiscencia \u00f3pticamente estimulada) no es v\u00e1lido para datar las carolina Bays. Todas estas observaciones sirven para refutar de un modo convincente las objeciones planteadas por los no impactistas y dar una explicaci\u00f3n coherente a las observaciones de campo y satelitales.<\/p>\n\n\n\n<p>Y como todos estos resultados conducen a la conclusi\u00f3n de que son las estructuras creadas por el impacto de eyecta (tal y como ya hab\u00eda propuesto en su publicaci\u00f3n en Geomorphology (ver Zamora, A., 2017), entonces se puede inferir que en la zona de los grandes Lagos hubo un impacto independientemente de si se halla o no la estructura generada por \u00e9ste (estructura dif\u00edcilmente preservada si se asume que este se produjo sobre una masa de hielo de m\u00e1s de 1km de espesor). Si a esto unimos el hecho de que se han hallado estructuras similares a las de las bah\u00edas de Carolina en la zona de Nebraska (las Nebraska Rainwater Basins), cuyos ejes mayores tambi\u00e9n apuntan hacia los grandes Lagos, podemos inferir el punto donde se produjo el impacto y donde deber\u00eda estar el cr\u00e1ter (ver Fig. 3). Este punto es Saginaw Bay, donde aunque hoy en d\u00eda no se observa ning\u00fan cr\u00e1ter se halla el lago Huron (que ser\u00eda el lugar m\u00e1s favorable para realizar sondeos para tratar de poner de manifiesto el posible impacto).<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image is-resized\"><img decoding=\"async\" src=\"http:\/\/www.impact-structures.com\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Bildschirmfoto-2020-10-16-um-12.31.28.png\" alt=\"Diagram of the point inferred from the extension of the major axes of the Carolina bays structures (to the right of the image) and the Nebraska Rainwater basins (equivalent to the Carolina Bays in the Nebraska areas)\" width=\"650\"\/><\/figure>\n\n\n\n<p><strong>Figura 3<\/strong>. Esquema del punto inferido a partir de la extensi\u00f3n de los ejes mayores de las estructuras de Carolina bays (a la derecha de la imagen) y de las Nebrasca Rainwatyer basins (equivalentes a las Carolina Bays en las zonas de Nebraska). El punto coincide con Saginaw bay. Es evidente que encontrar un cr\u00e1ter en este punto, teniendo en cuenta que el cuerpo planetario que lo produjo impact\u00f3 sobre un manto de hielo de m\u00e1s de 1Km de grosor (entre 1 y 2 Km de grosor) es muy dif\u00edcil. Primero porque el manto atenu\u00f3 el impacto y segundo porque la fusi\u00f3n del hielo dio lugar a una serie de flujos que arrastraron los materiales generados y obliteraron el cr\u00e1ter. Imagen extra\u00edda de <a>http:\/\/cintos.org\/SaginawManifold\/Distal_Ejecta\/Nebraska_bays\/index.html<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Finalmente Zamora relaciona el impacto que se produjo en la zona de los grandes Lagos, y que dio lugar a la formaci\u00f3n de las Carolina Bays y las Nebraska rainwater basins, con el evento de impacto del Younger Dryas (el Dryas reciente, que sucedi\u00f3 ahora hace entre 12700 y 11500 a\u00f1os <a>atr\u00e1s<\/a><a href=\"#_msocom_3\">[FMCB3]<\/a>&nbsp;). Si bien dicho evento de impacto \u2013 al igual que la relaci\u00f3n con las Carolina <a>Bays<\/a><a href=\"#_msocom_4\">[FMCB4]<\/a>&nbsp; &#8211; fue propuesto como tal por Firestone et al. en 2007, r\u00e1pidamente los no impactistas lo dieron por no v\u00e1lido al no hallarse ning\u00fan cr\u00e1ter que pudiera haberlo producido (el smoking gun), ni indicios de metamorfismo de choque, ni anomal\u00edas geoqu\u00edmicas indicativas de material procedente del espacio en sedimentos de esa \u00e9poca. Respecto a que no se ha hallado cr\u00e1ter, es lo esperable cuando un cuerpo planetario impacta sobre un manto de hielo de entre 1 y 2 km de espesor. Respecto a que no hay indicios de metamorfismo de choque, primero hay que encontrar materiales susceptibles de preservarlos (cosa dif\u00edcil ya que el cr\u00e1ter y sus eyecta proximales fueron obliterados por los flujos generados al fundirse el hielo; la \u00fanica esperanza, de momento, ser\u00edan sondeos en el lago Huron y en las bah\u00edas para ver si los fragmentos de hielo llevaban consigo materiales rocosos de la zona de impacto). Respecto a que no se han hallado anomal\u00edas geoqu\u00edmicas en sedimentos de la edad del Dryas reciente, destacar el art\u00edculo de Petaev, et al. 2013, en el que hablan de una clara anomal\u00eda de platino hallada en un sondeo en la zona de Groenlandia y que coincide con el per\u00edodo del Dryas reciente (lo que abogar\u00eda por el impacto de un siderito pobre en Ir). En la actualidad los no impactistas rechazan la hip\u00f3tesis del impacto como causa del enfriamiento producido durante el Dryas reciente (aferr\u00e1ndose sobre todo al argumento de que no hab\u00eda capa de hielo en la zona de Saginaw Bay en el momento del impacto y en que las edades de las Carolina Bays son diversas (dat\u00e1ndolas mediante la t\u00e9cnica de luminiscencia \u00f3pticamente <a>estimulada<\/a><a href=\"#_msocom_5\">[FMCB5]<\/a>&nbsp;)) y abogan por explicar el enfriamiento del Dryas reciente por una entrada de agua dulce procedente de la rotura del lago Aggasiz (ver <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Lago_Agassiz\">https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Lago_Agassiz<\/a>) en la corriente termohalina del Golfo. Esta entrada provoco la ralentizaci\u00f3n de la corriente del Golfo, corriente que redistribuye la temperatura desde las zonas ecuatoriales hacia las zonas polares, causando el enfriamiento global del Dryas reciente (ver Leydet et al. 2018). Lo que los partidarios de esta hip\u00f3tesis no han tenido en cuenta es que un impacto en la zona de Saginaw Bay pudo haber provocado la rotura de dicho lago y por ende el enfriamiento global.<\/p>\n\n\n\n<p>3 <strong>El porqu\u00e9 de Olvidadas:<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Asociado al evento de impacto del Dryas reciente Zamora tambi\u00e9n cita un art\u00edculo sobre el probable descenso en la poblaci\u00f3n de \u201cmachos reproductores\u201d en la poblaci\u00f3n de hom\u00ednidos por efecto de la bajada de las temperaturas que provoco una disminuci\u00f3n en las poblaciones de hom\u00ednidos de todo el mundo (Karmin et al, 2015 y Catalano et al., 2008).<\/p>\n\n\n\n<p>Las bah\u00edas de Carolina han sido silenciadas, esto es mantenidas en una especie de limbo, cuando en realidad son la prueba fehaciente de que hubo un impacto en la zona de los grandes Lagos. Esto ha sucedido por la no investigaci\u00f3n en detalle que si ha hecho Zamora. El hecho de demostrar que su origen no puede ser otro que por impacto hace que, al ser cr\u00e1teres secundarios producidos por los eyecta de un impacto, sirvan para demostrar el lugar de impacto sin necesidad de que veamos el cr\u00e1ter (ver Fig. 4) y por ende un refuerzo m\u00e1s para el evento de impacto del YD (Dryas reciente).<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image is-resized\"><img decoding=\"async\" src=\"http:\/\/www.impact-structures.com\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Bildschirmfoto-2020-10-16-um-12.31.46.png\" alt=\"Mars surface where the rays (radial marking system) produced by the ejecta ejected by the crater located in the zone in question \" width=\"650\"\/><\/figure>\n\n\n\n<p>Figura 4. Imagen de la superficie de Marte en la que pueden verse los rayos (sistema de marcas radiales) producidos por los eyecta expulsados por el cr\u00e1ter ubicado en la zona de interrogaci\u00f3n. No vemos el cr\u00e1ter, pero se puede deducir su posici\u00f3n. Esto mismo es exactamente lo que se hace en la figura 3, donde los rayos ser\u00edan las trayectorias que nos marcar\u00edan las l\u00edneas que unen los ejes mayores de las Carolina Bays y de las Nebraska rainwater basins hasta su intersecci\u00f3n en Saginaw Bay (zona de los Grandes Lagos). Imagen extra\u00edda y modificada de <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Sistema_de_marcas_radiales\">https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Sistema_de_marcas_radiales<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfPero porqu\u00e9 la autocensura? \u00bfPero porqu\u00e9 ese dejar de lado la investigaci\u00f3n de las Carolina Bays? \u00bfPor qu\u00e9 esa reticencia a saber m\u00e1s de esas estructuras con las que se ha encontrado y se encuentra Antonio Zamora?. Una suposici\u00f3n es que dado que con esta investigaci\u00f3n se a\u00f1ad\u00eda un problema m\u00e1s \u2013 una l\u00ednea de confrontaci\u00f3n m\u00e1s &#8211; a la hip\u00f3tesis del evento de impacto propuesta por Firestone et al. (2007), supongo que se prefiri\u00f3 no insistir en la idea original de que eran cr\u00e1teres. Aunque me temo que como siempre tiene que ver con el proceso de avance de las ideas cient\u00edficas.<\/p>\n\n\n\n<p>La primera idea a tener en mente es que la ciencia, independientemente de su definici\u00f3n (a d\u00eda de hoy a\u00fan no existe un consenso generalizado sobre su definici\u00f3n) es una actividad social que busca el desarrollo de una clase especial de conocimiento (Campanario, 2004). Por tanto el trabajo cient\u00edfico, es por lo general, un trabajo colectivo que en principio deber\u00eda estar abierto al escrutinio por otros miembros de la comunidad investigadora (Campanario, 1999). Para que este escrutinio &#8211; esa observaci\u00f3n cr\u00edtica de las ideas expuestas en un trabajo cient\u00edfico \u2013 se pueda realizar, es importante que se publiquen. Mediante la publicaci\u00f3n en revistas <a>especializadas<\/a><a href=\"#_msocom_6\">[FMCB6]<\/a>&nbsp;, los investigadores exponen sus trabajos y conclusiones al resto de la comunidad cient\u00edfica para que \u00e9sta los valore. Por lo general, la primera comunidad encargada de valorar este trabajo es la propia de cient\u00edficos que trabajan en el mismo tema (lo que Crane (1972) denomin\u00f3 el \u201ccolegio invisible\u201d). Como es obvio, dentro de la comunidad (ya que no acostumbra a ser muy grande), la mayor\u00eda de miembros se conocen aunque no sea de manera presencial. En ocasiones, como en congresos y conferencias, los v\u00ednculos entre los miembros se estrechan m\u00e1s. As\u00ed, es normal que aparte de los miembros de su propio grupo de trabajo, la gente se relacione con los miembros de otros grupos de trabajo. De esta manera, aparecen redes sociales entre los individuos. En estas redes, como en las de cualquier \u00e1mbito de actuaci\u00f3n humana (me atrever\u00eda a decir que de cualquier grupo de primates y animales) hay nodos (individuos o conjuntos de individuos) que destacan m\u00e1s que otros. Dir\u00edamos que son las estrellas que brillan en la oscuridad; aquellos que tienen m\u00e1s influencia y respeto.<\/p>\n\n\n\n<p>En ciencia ya hemos comentado que es muy importante la publicaci\u00f3n. Y lo es porque no tan s\u00f3lo se aspira al reconocimiento del ego personal, sino que la carrera de un cient\u00edfico depende de la calidad de las revistas donde publique y de las citas y referencias que consiga de otros. Dentro del t\u00e9rmino carrera hablamos del status dentro de un grupo, de subvenciones econ\u00f3micas para seguir investigando, de la posibilidad de asesoramiento externo a otros grupos, de convertirse en revisor en el juicio sobre el trabajo de otros miembros\u2026etc.<\/p>\n\n\n\n<p>Este \u00faltimo aspecto, el de revisor en el juicio y escrutinio de art\u00edculos de otros miembros tiene su importancia. Algunos investigadores y las personas en general, tienden a pensar que las teor\u00edas cient\u00edficas \u201ccorrectas\u201d acaban por imponerse a las \u201cincorrectas\u201d por sus propios m\u00e9ritos. Es decir, que cuando una teor\u00eda satisface mejor las explicaciones sobre un determinado fen\u00f3meno que otra, \u00e9sta acabe imponi\u00e9ndose. En un mundo justo y neutral deber\u00eda ser as\u00ed. Pero el mundo de la ciencia no es ni justo ni neutral (aunque aparente serlo). Recordemos que es la comunidad la que decide qu\u00e9 trabajos son aceptados o no para su publicaci\u00f3n. Este proceso \u201csocial\u201d, donde se analiza y valida el trabajo de los cient\u00edficos, se conoce como \u201cpeer review\u201d (revisi\u00f3n por expertos) y desempe\u00f1a un papel fundamental en la vida cient\u00edfica (Campanario, 2004). Este sistema consiste en que los equipos editoriales y los revisores (referees) de las revistas cient\u00edficas eval\u00faan los art\u00edculos que les env\u00edan para su posterior publicaci\u00f3n o no.<\/p>\n\n\n\n<p>Y es aqu\u00ed donde empieza el drama (o no). Es preciso convencer a los revisores en primer lugar para que se pueda publicar y a la comunidad cient\u00edfica en segundo lugar una vez que \u00e9sta haya le\u00eddo el art\u00edculo. Pero para publicar hay que pasar el escrutinio de los revisores que acostumbran a ser cient\u00edficos con experiencia y reputaci\u00f3n en el tema del que trata el art\u00edculo en cuesti\u00f3n (o debieran serlo, porque hay casos en que esto no se cumple). Los revisores, recordemos, pertenecen al colegio invisible donde existen toda una serie de relaciones entre los miembros. A su vez, tambi\u00e9n tienen sus intereses ya que trabajan en determinados \u00e1mbitos junto con los miembros de sus grupos. Necesitan tambi\u00e9n publicar para mantener su prestigio y reputaci\u00f3n con los que seguir obteniendo m\u00e9ritos (financiaci\u00f3n, respeto, ascensos dentro de sus centros\u2026) para poder seguir con sus carreras. Esto hace que en ocasiones, bien por ideas preconcebidas (la mayor\u00eda de las veces) bien por mantener sus ideas (y su poder\u2026), no vean con muy buenos ojos aquellas publicaciones que exponen ideas contrarias al \u201cmainstream\u201d (a la corriente dominante). Y esto sucede aun cuando el autor\/autores de la publicaci\u00f3n sometida a escrutinio tenga una gran reputaci\u00f3n. En estos casos el art\u00edculo se somete a un escrutinio m\u00e1s fuerte que en los casos de art\u00edculos continuistas con las ideas favorables al mainstream. Ello puede derivar en la no publicaci\u00f3n del art\u00edculo o art\u00edculos y por tanto ir en detrimento del autor o autores que propugnaban la idea diferente a la convencional. Estos autores se convierten as\u00ed en disidentes y sus ideas provocan una controversia.<\/p>\n\n\n\n<p>Las controversias pueden acabar derivando en una lucha de reputaciones (Campanario, 2004), en la que no nos enga\u00f1emos &#8211; y como cualquier investigador sabe- la opini\u00f3n de algunos miembros vale m\u00e1s (o es m\u00e1s respetada) que la de otros.<\/p>\n\n\n\n<p>Durante el transcurso de las controversias, llega un momento en que la mayor\u00eda de los cient\u00edficos (generalmente los del bando mainstream) \u201cpasa\u201d de los trabajos que provienen del otro bando. Una vez que la mayor parte de la comunidad acad\u00e9mica considera un asunto sentenciado, no se suele prestar mucha atenci\u00f3n a las nuevas pruebas y argumentaciones que se presenten. Seguir insistiendo en el tema s\u00f3lo puede conducir a una mayor p\u00e9rdida de prestigio para los que se resisten a aceptar el veredicto condenatorio de sus colegas (Campanario, 2004).<\/p>\n\n\n\n<p>En este caso, \u00bfQu\u00e9 pueden hacer los disidentes?. B\u00e1sicamente 3 cosas (Campanario &amp; Martin, 2004): a. Obtener fondos para proseguir sus investigaciones de otras fuentes (privados, haciendo presi\u00f3n pol\u00edtica, de agencias a las que no les preocupen los aspectos innovativos, de donaciones) ; b. Publicar (enviando sus art\u00edculos a diversas revistas, a las conferencias, hacer sus propias impresiones, publicar libros, buscar la cobertura de los mass media) ; Sobrevivir al ataque (continuar sin distraerse ni perder el coraje, buscar la ayuda de otros que hayan sufrido ataques, explicitar el ataque sobretodo remarcando los aspectos no <a>cient\u00edficos<\/a><a href=\"#_msocom_7\">[FMCB7]<\/a>&nbsp;, exponer los intereses no cient\u00edficos de los atacantes, contraatacar utilizando m\u00e9todos parecidos, emprender acciones legales)<\/p>\n\n\n\n<p>Pues bien, en el caso de la proposici\u00f3n sobre el evento de impacto del Dryas reciente todo apunta a que se ha llegado a esa situaci\u00f3n de controversia. Y en el concreto de las Bah\u00edas de Carolina tambi\u00e9n. La autocensura aplicada por Firestone et al. en el caso de las Bah\u00edas de Carolina, bajo la forma de olvido de su propuesta original, quiero suponer que no deja de ser un intento de suavizar la controversia con la esperanza de que sea m\u00e1s f\u00e1cil la aceptaci\u00f3n del evento de impacto del Dryas reciente por parte del colegio invisible.<\/p>\n\n\n\n<p>Si uno analiza todas las pruebas aportadas por Antonio Zamora de manera ecu\u00e1nime, ver\u00e1 que es la explicaci\u00f3n m\u00e1s sencilla i que explica un n\u00famero mayor de observaciones de campo. Explicaciones como la propuesta por Kaczorowski, R (1977), que ni siquiera fueron publicadas en una revista de verificaci\u00f3n por \u00e1rbitros, aparte de no tener ning\u00fan fundamento experimental (aplicando sus m\u00e9todos se obtienen bah\u00edas de morfolog\u00eda similar a la de un bal\u00f3n de rugby, entre otras cosas) y que no explican la mayor parte de las observaciones, s\u00f3lo pueden prevalecer por el hecho de que favorecen una determinada opini\u00f3n predeterminada colectiva. En este caso se trata de la acci\u00f3n del viento y del agua a trav\u00e9s de miles de a\u00f1os (situaci\u00f3n a todas luces improbable para producir las Bah\u00edas de Carolina). Da igual que la propuesta sea absurda y no sirva para explicar las observaciones: es lo aceptado por el colegio invisible.<\/p>\n\n\n\n<p>En el caso del termokarst, se sustenta \u2013 tambi\u00e9n sin que sirva para explicar la morfolog\u00eda de las Bah\u00edas, ni su distribuci\u00f3n en zonas concretas de la tierra con unas determinadas caracter\u00edsticas (material no consolidado con un cierto contenido en agua) \u2013 en la opini\u00f3n de uno de los mejores impactistas que ha habido (Melosh, <a>2011<\/a><a href=\"#_msocom_8\">[FMCB8]<\/a>&nbsp;). En este caso, estar\u00edamos ante un ejemplo claro de que no todas las opiniones son iguales y que las de algunos miembros \u2013 los denominados nodos estrella \u2013 tienen tanta fuerza que sirven de gu\u00eda sin necesidad de cuestionarse nada m\u00e1s.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>4.Conclusi\u00f3n<\/strong>:<\/p>\n\n\n\n<p>El libro analizado aqu\u00ed es una de aquellas peque\u00f1as joyas cient\u00edficas escritas con un lenguaje divulgador pero al mismo tiempo preciso, en las que cada observaci\u00f3n de campo se halla explicada y testada. Sirve tanto para personas ne\u00f3fitas como para investigadores. De su lectura, y sobre todo de su an\u00e1lisis, pareciera que en los pr\u00f3ximos tiempos las Bah\u00edas de Carolina \u2013 cr\u00e1teres secundarios producidos por el impacto de fragmentos de hielo procedentes de la zona de los Grandes Lagos \u2013 est\u00e1n llamadas a ser una de las pruebas m\u00e1s fuertes a favor del evento de impacto del Dryas reciente en la zona de Norteam\u00e9rica.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Referencias Bibliogr\u00e1ficas:<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Blewet, W.L., Winters, H.A., Rieck, R.L. (1993): New age control on the Port Huron morraine in Northern Michigan, Physical Geography, 14:2, 131-138.<\/p>\n\n\n\n<p>Bunch, T. E. et al. (2012): Very high-temperature impact melt products as evidence for cosmic airbusts and impacts 12,900 years ago. Proc Natl Acad Sci USA, 109 (28): E1903-E1912.<\/p>\n\n\n\n<p>Campanario, J.M. (1999): La ciencia que no ense\u00f1amos. Ense\u00f1anza de las ciencias, 17 (3): 397-410.<\/p>\n\n\n\n<p>Campanario, J.M. (2004): Cient\u00edficos que cuestionan los paradigmas dominantes, algunas implicaciones para la ense\u00f1anza de las ciencias. Revista electr\u00f3nica de Ense\u00f1anza de las Ciencias, vol 3, n\u00ba3, 257-286.<\/p>\n\n\n\n<p>Campanario, J. M. and Martin, Brian, Challenging dominant physics paradigms 2004. https:\/\/ro.uow.edu.au\/artspapers\/12<\/p>\n\n\n\n<p>Catalano, R., et al. (2008): Ambient temperatura predicts sex ratios and male longevity, PNAS February 12, 105 (6), 2244-2247.<\/p>\n\n\n\n<p>Claudin, F y San Miguel, A. (1983): Importancia de la fase de craterizaci\u00f3n en la evoluci\u00f3n de los cuerpos planetarios del Sistema Solar. Rev. Inv. Geol. 37: 81-121.<\/p>\n\n\n\n<p>Crane, D. (1972): Invisible colleges: Diffusion of knowledge in scientific communities. Chicago: University of Chicago Press.<\/p>\n\n\n\n<p>Firestone, R., West, A &amp; Warwick-Smith, S. (2006): The Cycle of cosmic catastrophes. Vermont: Edit Bear &amp; Company. 392 pp. ISBN-13: 978-1-59143-061-2<\/p>\n\n\n\n<p>Firestone, R.B. et al. (2007): Evidence for an extraterrestrial impact 12,900 years ago that contributed to the megafaunal extinctions and the Younger Dryas cooling. Proceedings of the National Academy of Sciences, 104, 16016-16021.<\/p>\n\n\n\n<p>Kaczorowski, R.T. (1977): The Carolina Bays: A comparison with modern oriented lakes. Technical report No 13-CRD, Coastal Research Division, Department of Geology, University of South Carolina, Columbia, South Carolina<\/p>\n\n\n\n<p>Karmin, M., (+100) et al. (2015): A recent bottleneck of Y chromosome diversity coincides with a global change in culture, Genome Research, 2015 Apr; 25(4): 459-466, DOI: 10.1101\/gr.186684.114<\/p>\n\n\n\n<p>Melosh, H.J. (2011): Planetary Surface processes, Cambridge University Press<\/p>\n\n\n\n<p>Petaev, M.I.; Huang, S.; Jacobsen, S.B. &amp; Zindler,A. (2013): Large Pt anomaly in the Greenland ice core points to a cataclysm at the onset of Younger Dryas, PNAS July 22. DOI: 10.1073\/pnas.1303924110, 2013.<\/p>\n\n\n\n<p>Zamora, A. (2015): Solving the mistery of the Carolina Bays, Kindle eBook (ISBN: 978-0-9836523-8-0, June 12, 2015). Paperback edition (ISBN: 978-=-9836523-9-7, July 15, 2015).<\/p>\n\n\n\n<p>Zamora, A. (2017): A model for the geomorphology of the Carolina Bays. Geomorphology 282: 209-216. http:\/\/dx.doi.org\/10.1016\/j.geomorph.2017.01.019<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Webgrafia utilizada:<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/en.wikipedia.org\/wiki\/Antonio_Zamora\">https:\/\/en.wikipedia.org\/wiki\/Antonio_Zamora<\/a><\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Capa_de_hielo_Laurentino\">https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Capa_de_hielo_Laurentino<\/a><\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/malagabay.wordpress.com\/2017\/10\/13\/the-atomic-comet-the-carolina-bays\/carolina-bays-lidar\/\">https:\/\/malagabay.wordpress.com\/2017\/10\/13\/the-atomic-comet-the-carolina-bays\/carolina-bays-lidar\/<\/a>)<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"http:\/\/cintos.org\/SaginawManifold\/Distal_Ejecta\/Nebraska_bays\/index.html\">http:\/\/cintos.org\/SaginawManifold\/Distal_Ejecta\/Nebraska_bays\/index.html<\/a><\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Lago_Agassiz\">https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Lago_Agassiz<\/a><\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Sistema_de_marcas_radiales\">https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Sistema_de_marcas_radiales<\/a><\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator\"\/>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref1\">[1]<\/a> Cuando hablo de proceso geol\u00f3gico normal lo hago en el sentido de matizar que son aquellos debidos a la propia din\u00e1mica de la Tierra (meteorizaci\u00f3n y erosi\u00f3n, carstificaci\u00f3n, acci\u00f3n e\u00f3lica, acci\u00f3n glaciar). Aqu\u00ed sin embargo cabr\u00eda decir que la craterizaci\u00f3n por impacto, esto es aquella producida por el impacto de cuerpos planetarios (asteroides o cometas) sobre la superf\u00edcie terrestre es tambi\u00e9n un proceso geol\u00f3gico normal en el sistema solar. Proceso que no solo afecta a la Tierra sino a todos los planetas del Sistema Solar. Por tanto, la palabra normal tambi\u00e9n deber\u00eda ser aplicable al origen por impacto de las bah\u00edas de Carolina.<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator\"\/>\n\n\n\n<p>&nbsp;<a href=\"#_msoanchor_1\">[FMCB1]<\/a>En este punto debo referirme, mal que me pese, al conocido enfrentamiento entre impactistas y no impactistas. Este enfrentamiento viene de lejos y sigue en nuestros d\u00edas. Pueden citarse para ilustrarlo los casos de los cr\u00e1teres lunares (enfrentamiento entre J.D. Dana y G.K. Gilbert (ver Claudin y SanMIguel , 1983) ), el cr\u00e1ter de Ries, la estructura de impacto de Vredefort, la estructura de impacto de Sudbury\u2026\u2026etc. En la mayor\u00eda de estos casos el enfrentamiento se produce entre los ge\u00f3logos regionalistas, que han realizado trabajos \u201cde geolog\u00eda normal\u201d en la zona (sobre tect\u00f3nica, sobre aguas subterr\u00e1neas, sobre estratigraf\u00eda\u2026.etc) y aquellos \u201cimpactistas\u201d que abogan por el origen por impacto de alguna estructura presente en esa zona. Este ser\u00eda el caso tambi\u00e9n de las \u201cCarolina Bays\u201d. Debo puntualizar, adem\u00e1s y sin \u00e1nimo de ofender, que en la mayor\u00eda de casos los no impactistas poseen un grado de conocimientos p\u00e9simo sobre los procesos de impacto. Escaso conocimiento que posiblemente, por no decir que en su totalidad, se relaciona con la circunstancia de la no ense\u00f1anza de la geolog\u00eda de impactos en las facultades de geolog\u00eda (siendo un \u201cproceso normal\u201d y fundamental en la evoluci\u00f3n de todos los planetas y cuerpos del Sistema Solar).<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;<a href=\"#_msoanchor_2\">[FMCB2]<\/a>En este caso se trata del articulo de Bunch et al., 2012. En el articulo mencionan \u2013 y es de agradecer porque muchos autores eliminan los datos que no les son favorables &#8211; los resultados obtenidos al analizar la edad (mediante el m\u00e9todo de luminiscencia estimulada \u00f3pticamente) de tres muestras tomadas a distintas profundidades del borde de una bah\u00eda localizada cerca de Blackville (en el sur de Carolina). Las edades fueron de m\u00e1s joven para la muestra m\u00e1s superficial, mas antigua para la muestra localizada en la mitad y una edad intermedia para la muestra m\u00e1s antigua. Esto es precisamente lo que cabr\u00eda esperar cuando hay una inversi\u00f3n estratigr\u00e1fica en el borde de una estructura de impacto. Con todo, Zamora propone \u2013 como buen cient\u00edfico \u2013 que se realicen m\u00e1s test de este tipo en diversas estructuras.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;<a href=\"#_msoanchor_3\">[FMCB3]<\/a>\u00bfSe debe hablar de impacto o impactos? Hay que citar que tambi\u00e9n hay indicios en Sudam\u00e9rica (Pino et al., 2019), concretamente en Chile, de una extinci\u00f3n de fauna asociada con la capa que marca el l\u00edmite del Dryas Reciente. En este caso, tambi\u00e9n se hallaron asociadas unas esf\u00e9rulas ricas en Cr (que no se hab\u00edan encontrado en las otras 50 localidades de los 4 continentes investigadas, y que sugiere un impactor rico en Cr). De modo parecido al caso de Norteam\u00e9rica tampoco se ha encontrado un cr\u00e1ter asociado, aunque se ha sugerido la posibilidad de que se trate del cr\u00e1ter de Iturralde en Bolivia.&nbsp; En todo caso, lo que parece bien establecido es que las extinciones del Dryas reciente no se debieron ni al frio ni a la acci\u00f3n predadora de los humanos de la edad de piedra.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;<a href=\"#_msoanchor_4\">[FMCB4]<\/a>Hay que destacar que en el articulo de 2007, Firestone et al., tan solo hablan de las Carolina Bays pero sin especificar que se trata cr\u00e1teres producidos durante el evento de impacto. Por el contrario en su libro de 2006 (The Cycle of Cosmic Catastrophes) si que mencionaban que se trataba de cr\u00e1teres producidos como consecuencia del evento de impacto.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;<a href=\"#_msoanchor_5\">[FMCB5]<\/a>La presencia de hielo en la \u00e9poca del Dryas reciente en la zona de Saginaw Bays viene avalada por el articulo de Blewett et al, 1993. Estos autores dataron los materiales morr\u00e9nicos de Port Huron en 12960\u00b1350 a\u00f1os.<\/p>\n\n\n\n<p>La t\u00e9cnica de luminiscencia \u00f3pticamente estimulada no es aplicable a la dataci\u00f3n de las Carolina Bays porque al ser \u00e9stas generadas por impactos, los materiales que se datan corresponden a los del objetivo original y no a los correspondientes a la formaci\u00f3n de la Bah\u00eda ( para una explicaci\u00f3n m\u00e1s detallada ver pp 232-233 del libro).<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;<a href=\"#_msoanchor_6\">[FMCB6]<\/a>Las revistas cient\u00edficas tienen su origen ligado a la necesidad de tener un mecanismo que pueda evitar, en este caso mediante la publicaci\u00f3n y la difusi\u00f3n de los trabajos, el que otros investigadores puedan apropiarse de las ideas concebidas por los autores de los art\u00edculos.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;<a href=\"#_msoanchor_7\">[FMCB7]<\/a>El autor de la presente recensi\u00f3n ha sufrido en sus propias carnes ataques de este tipo. En este caso los ataques consistieron en dudar de la integridad moral de algunos de los miembros del equipo de investigaci\u00f3n por parte de miembros de la corriente mainstream (acus\u00e1ndolo de haber falseado muestras de secciones delgadas). Tambi\u00e9n se pueden citar las ordenes, propuestas desde una de las m\u00e1ximas autoridades en impactos y dirigidas a los miembros del colegio invisible, de mantener silencio sobre el tema de nuestros trabajos. De ambos casos se guarda copia escrita.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;<a href=\"#_msoanchor_8\">[FMCB8]<\/a>Quiero aqu\u00ed honrar su memoria, a pesar de las diferencias en este caso, ya que pienso que ha sido referente para la mayor\u00eda de cient\u00edficos interesados en el tema de los impactos y de la geoplanetologia en general. En mi caso fue uno de los puntales de mis estudios sobre el tema.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Bajo el t\u00edtulo \u201cThe Neglected Carolina Bays\u201d (las olvidadadas bah\u00edas de Carolina), Antonio Zamora acaba de publicar un libro \u2013 una aut\u00e9ntica joya del quehacer cient\u00edfico &#8211; donde expone toda la investigaci\u00f3n que se ha realizado hasta el presente sobre estas sorprendentes estructuras geol\u00f3gicas. El objetivo del siguiente comentario es dar a conocer los principales &hellip; <a href=\"http:\/\/estructuras-de-impacto.impact-structures.com\/?p=2928\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abThe Neglected Carolina Bays\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-2928","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-allgemein"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v27.3 - https:\/\/yoast.com\/product\/yoast-seo-wordpress\/ -->\n<title>The Neglected Carolina Bays - ERNSTSON CLAUDIN ESTRUCTURAS DE IMPACTO - CR\u00c1TERES METEOR\u00cdTICOS<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/estructuras-de-impacto.impact-structures.com\/?p=2928\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"The Neglected Carolina Bays - ERNSTSON CLAUDIN ESTRUCTURAS DE IMPACTO - CR\u00c1TERES METEOR\u00cdTICOS\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"Bajo el t\u00edtulo \u201cThe Neglected Carolina Bays\u201d (las olvidadadas bah\u00edas de Carolina), Antonio Zamora acaba de publicar un libro \u2013 una aut\u00e9ntica joya del quehacer cient\u00edfico &#8211; donde expone toda la investigaci\u00f3n que se ha realizado hasta el presente sobre estas sorprendentes estructuras geol\u00f3gicas. El objetivo del siguiente comentario es dar a conocer los principales &hellip; Continuar leyendo &quot;The Neglected Carolina Bays&quot;\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/estructuras-de-impacto.impact-structures.com\/?p=2928\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"ERNSTSON CLAUDIN ESTRUCTURAS DE IMPACTO - CR\u00c1TERES METEOR\u00cdTICOS\" \/>\n<meta property=\"article:published_time\" content=\"2020-11-26T16:50:40+00:00\" \/>\n<meta property=\"article:modified_time\" content=\"2021-03-06T17:40:03+00:00\" \/>\n<meta property=\"og:image\" content=\"http:\/\/www.impact-structures.com\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Bildschirmfoto-2020-10-16-um-12.30.44.png\" \/>\n<meta name=\"author\" content=\"Ernstson\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Escrito por\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"Ernstson\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label2\" content=\"Tiempo de lectura\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data2\" content=\"28 minutos\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\\\/\\\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"Article\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/estructuras-de-impacto.impact-structures.com\\\/?p=2928#article\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/estructuras-de-impacto.impact-structures.com\\\/?p=2928\"},\"author\":{\"name\":\"Ernstson\",\"@id\":\"http:\\\/\\\/estructuras-de-impacto.impact-structures.com\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/d1d6bfd224ca3eb7cbeacef6d616a59d\"},\"headline\":\"The Neglected Carolina Bays\",\"datePublished\":\"2020-11-26T16:50:40+00:00\",\"dateModified\":\"2021-03-06T17:40:03+00:00\",\"mainEntityOfPage\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/estructuras-de-impacto.impact-structures.com\\\/?p=2928\"},\"wordCount\":5579,\"image\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/estructuras-de-impacto.impact-structures.com\\\/?p=2928#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"http:\\\/\\\/www.impact-structures.com\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2020\\\/10\\\/Bildschirmfoto-2020-10-16-um-12.30.44.png\",\"articleSection\":[\"Allgemein\"],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/estructuras-de-impacto.impact-structures.com\\\/?p=2928\",\"url\":\"https:\\\/\\\/estructuras-de-impacto.impact-structures.com\\\/?p=2928\",\"name\":\"The Neglected Carolina Bays - ERNSTSON CLAUDIN ESTRUCTURAS DE IMPACTO - CR\u00c1TERES METEOR\u00cdTICOS\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"http:\\\/\\\/estructuras-de-impacto.impact-structures.com\\\/#website\"},\"primaryImageOfPage\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/estructuras-de-impacto.impact-structures.com\\\/?p=2928#primaryimage\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/estructuras-de-impacto.impact-structures.com\\\/?p=2928#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"http:\\\/\\\/www.impact-structures.com\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2020\\\/10\\\/Bildschirmfoto-2020-10-16-um-12.30.44.png\",\"datePublished\":\"2020-11-26T16:50:40+00:00\",\"dateModified\":\"2021-03-06T17:40:03+00:00\",\"author\":{\"@id\":\"http:\\\/\\\/estructuras-de-impacto.impact-structures.com\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/d1d6bfd224ca3eb7cbeacef6d616a59d\"},\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/estructuras-de-impacto.impact-structures.com\\\/?p=2928#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\\\/\\\/estructuras-de-impacto.impact-structures.com\\\/?p=2928\"]}]},{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/estructuras-de-impacto.impact-structures.com\\\/?p=2928#primaryimage\",\"url\":\"http:\\\/\\\/www.impact-structures.com\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2020\\\/10\\\/Bildschirmfoto-2020-10-16-um-12.30.44.png\",\"contentUrl\":\"http:\\\/\\\/www.impact-structures.com\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2020\\\/10\\\/Bildschirmfoto-2020-10-16-um-12.30.44.png\"},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/estructuras-de-impacto.impact-structures.com\\\/?p=2928#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Portada\",\"item\":\"http:\\\/\\\/estructuras-de-impacto.impact-structures.com\\\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"The Neglected Carolina Bays\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"http:\\\/\\\/estructuras-de-impacto.impact-structures.com\\\/#website\",\"url\":\"http:\\\/\\\/estructuras-de-impacto.impact-structures.com\\\/\",\"name\":\"ERNSTSON CLAUDIN ESTRUCTURAS DE IMPACTO - CR\u00c1TERES METEOR\u00cdTICOS\",\"description\":\"Investigaci\u00f3n sobre la geolog\u00eda, geof\u00edsica, y petrolog\u00eda\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"http:\\\/\\\/estructuras-de-impacto.impact-structures.com\\\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"Person\",\"@id\":\"http:\\\/\\\/estructuras-de-impacto.impact-structures.com\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/d1d6bfd224ca3eb7cbeacef6d616a59d\",\"name\":\"Ernstson\",\"image\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/ae1ffeb39e594bca7c485b5c3ca09f456f514e09796866c03e718007ae0f6e8f?s=96&d=mm&r=g\",\"url\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/ae1ffeb39e594bca7c485b5c3ca09f456f514e09796866c03e718007ae0f6e8f?s=96&d=mm&r=g\",\"contentUrl\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/ae1ffeb39e594bca7c485b5c3ca09f456f514e09796866c03e718007ae0f6e8f?s=96&d=mm&r=g\",\"caption\":\"Ernstson\"},\"url\":\"http:\\\/\\\/estructuras-de-impacto.impact-structures.com\\\/?author=2\"}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"The Neglected Carolina Bays - ERNSTSON CLAUDIN ESTRUCTURAS DE IMPACTO - CR\u00c1TERES METEOR\u00cdTICOS","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/estructuras-de-impacto.impact-structures.com\/?p=2928","og_locale":"es_ES","og_type":"article","og_title":"The Neglected Carolina Bays - ERNSTSON CLAUDIN ESTRUCTURAS DE IMPACTO - CR\u00c1TERES METEOR\u00cdTICOS","og_description":"Bajo el t\u00edtulo \u201cThe Neglected Carolina Bays\u201d (las olvidadadas bah\u00edas de Carolina), Antonio Zamora acaba de publicar un libro \u2013 una aut\u00e9ntica joya del quehacer cient\u00edfico &#8211; donde expone toda la investigaci\u00f3n que se ha realizado hasta el presente sobre estas sorprendentes estructuras geol\u00f3gicas. El objetivo del siguiente comentario es dar a conocer los principales &hellip; Continuar leyendo \"The Neglected Carolina Bays\"","og_url":"https:\/\/estructuras-de-impacto.impact-structures.com\/?p=2928","og_site_name":"ERNSTSON CLAUDIN ESTRUCTURAS DE IMPACTO - CR\u00c1TERES METEOR\u00cdTICOS","article_published_time":"2020-11-26T16:50:40+00:00","article_modified_time":"2021-03-06T17:40:03+00:00","og_image":[{"url":"http:\/\/www.impact-structures.com\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Bildschirmfoto-2020-10-16-um-12.30.44.png","type":"","width":"","height":""}],"author":"Ernstson","twitter_card":"summary_large_image","twitter_misc":{"Escrito por":"Ernstson","Tiempo de lectura":"28 minutos"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"Article","@id":"https:\/\/estructuras-de-impacto.impact-structures.com\/?p=2928#article","isPartOf":{"@id":"https:\/\/estructuras-de-impacto.impact-structures.com\/?p=2928"},"author":{"name":"Ernstson","@id":"http:\/\/estructuras-de-impacto.impact-structures.com\/#\/schema\/person\/d1d6bfd224ca3eb7cbeacef6d616a59d"},"headline":"The Neglected Carolina Bays","datePublished":"2020-11-26T16:50:40+00:00","dateModified":"2021-03-06T17:40:03+00:00","mainEntityOfPage":{"@id":"https:\/\/estructuras-de-impacto.impact-structures.com\/?p=2928"},"wordCount":5579,"image":{"@id":"https:\/\/estructuras-de-impacto.impact-structures.com\/?p=2928#primaryimage"},"thumbnailUrl":"http:\/\/www.impact-structures.com\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Bildschirmfoto-2020-10-16-um-12.30.44.png","articleSection":["Allgemein"],"inLanguage":"es"},{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/estructuras-de-impacto.impact-structures.com\/?p=2928","url":"https:\/\/estructuras-de-impacto.impact-structures.com\/?p=2928","name":"The Neglected Carolina Bays - ERNSTSON CLAUDIN ESTRUCTURAS DE IMPACTO - CR\u00c1TERES METEOR\u00cdTICOS","isPartOf":{"@id":"http:\/\/estructuras-de-impacto.impact-structures.com\/#website"},"primaryImageOfPage":{"@id":"https:\/\/estructuras-de-impacto.impact-structures.com\/?p=2928#primaryimage"},"image":{"@id":"https:\/\/estructuras-de-impacto.impact-structures.com\/?p=2928#primaryimage"},"thumbnailUrl":"http:\/\/www.impact-structures.com\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Bildschirmfoto-2020-10-16-um-12.30.44.png","datePublished":"2020-11-26T16:50:40+00:00","dateModified":"2021-03-06T17:40:03+00:00","author":{"@id":"http:\/\/estructuras-de-impacto.impact-structures.com\/#\/schema\/person\/d1d6bfd224ca3eb7cbeacef6d616a59d"},"breadcrumb":{"@id":"https:\/\/estructuras-de-impacto.impact-structures.com\/?p=2928#breadcrumb"},"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/estructuras-de-impacto.impact-structures.com\/?p=2928"]}]},{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/estructuras-de-impacto.impact-structures.com\/?p=2928#primaryimage","url":"http:\/\/www.impact-structures.com\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Bildschirmfoto-2020-10-16-um-12.30.44.png","contentUrl":"http:\/\/www.impact-structures.com\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Bildschirmfoto-2020-10-16-um-12.30.44.png"},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/estructuras-de-impacto.impact-structures.com\/?p=2928#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Portada","item":"http:\/\/estructuras-de-impacto.impact-structures.com\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"The Neglected Carolina Bays"}]},{"@type":"WebSite","@id":"http:\/\/estructuras-de-impacto.impact-structures.com\/#website","url":"http:\/\/estructuras-de-impacto.impact-structures.com\/","name":"ERNSTSON CLAUDIN ESTRUCTURAS DE IMPACTO - CR\u00c1TERES METEOR\u00cdTICOS","description":"Investigaci\u00f3n sobre la geolog\u00eda, geof\u00edsica, y petrolog\u00eda","potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"http:\/\/estructuras-de-impacto.impact-structures.com\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"es"},{"@type":"Person","@id":"http:\/\/estructuras-de-impacto.impact-structures.com\/#\/schema\/person\/d1d6bfd224ca3eb7cbeacef6d616a59d","name":"Ernstson","image":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/ae1ffeb39e594bca7c485b5c3ca09f456f514e09796866c03e718007ae0f6e8f?s=96&d=mm&r=g","url":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/ae1ffeb39e594bca7c485b5c3ca09f456f514e09796866c03e718007ae0f6e8f?s=96&d=mm&r=g","contentUrl":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/ae1ffeb39e594bca7c485b5c3ca09f456f514e09796866c03e718007ae0f6e8f?s=96&d=mm&r=g","caption":"Ernstson"},"url":"http:\/\/estructuras-de-impacto.impact-structures.com\/?author=2"}]}},"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/estructuras-de-impacto.impact-structures.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2928","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/estructuras-de-impacto.impact-structures.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/estructuras-de-impacto.impact-structures.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/estructuras-de-impacto.impact-structures.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/estructuras-de-impacto.impact-structures.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=2928"}],"version-history":[{"count":0,"href":"http:\/\/estructuras-de-impacto.impact-structures.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2928\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/estructuras-de-impacto.impact-structures.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=2928"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/estructuras-de-impacto.impact-structures.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=2928"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/estructuras-de-impacto.impact-structures.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=2928"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}